Resulta imposible negar que, tanto la ignorancia del mexica contemporáneo, como la irresponsabilidad e interés nulo por parte de la institución gubernamental a la que le ajuste el saco, pueden ser perfectamente representada por dos icónicas frases –arrabaleramente aderezada por dos de los peores rostros que Televisa se ha atrevido a brindarnos- “¡Que pase el desgraciado!” y “Mi compromiso es con México”, ¿a poco no?



