Quien vive busca algo, no importa qué, y todos partimos de este principio fundamental. El cómo, cuándo y porqué, es decisión propia. Partimos de algún punto y nos dirigimos a otro, entre luchas, logros, fallas, ganancias y pérdidas, que nos van acercando o alejando del objetivo que perseguimos con tanto ahínco, con tal determinación, que parecería que nuestras vidas no tuvieran sentido si no podemos vislumbrar, ni de lejos aquello que nos motiva y que nos hace creer que es posible cualquier cosa.



