. Letras encadenadas y cadenas de letras que me atan a aquello que ya está escrito. Cada palabra, un eslabón de la gruesa cadena que me sujeta la mano. Falso domador de ideas, solo títere de palabras ajenas que se cobija en las sombras. Escritor en la oscuridad, clarividente oculto de significados velados. En mi mano los pensamientos de plumas de hoy o de antaño. Para algunos, escritor frustrado; para otros, traductor encadenado.