Todos vamos para allá. Nada más falso. Muchos
jóvenes buscan de manera desesperada la muerte y algunos de ellos la
encuentran. Estos no conocerán jamás la bella tercera edad.
Llegar a esta edad es un privilegio, una gran
satisfacción personal, un logro grande pues se traduce en una oportunidad de
dar gracias, si usted quiere a la vida o según sea su creencia.
En esta etapa de la vida viene la meditación, la
calma, la apreciación correcta, la prudencia, la experiencia, la enseñanza, el
abandono de donaires pero sobre la gran oportunidad de los arrepentimientos.
Esto nunca falla. En esta etapa de la vida se pide perdón, aunque nunca la
hayamos otorgado.
Se da uno cuenta que muchas cosas que provocamos
no valieron la pena. La vanidad se diluye para abrir paso a la paciencia y
comprensión, al entendimiento, a la disersion y al continuo aprendizaje. A
pesar de la edad nunca uno deja de aprender.
Llega la humildad, damos el paso a las nuevas
generaciones con filosofía, recordando lo vivido por nosotros en nuestro
tiempo.
Hay que saber llegar a esta edad. Si tu esperas
mucho, recibirás poco, pero si tu esperas poco recibirás mucho y de todo. El
sentimiento en el ocaso de la vida nos abraza, somos proclives a entristecer
con facilidad y llorar con profundidad.
Un error muy común es solo pensar que con dinero
se puede llegar a esta edad y ser feliz.
Hay infinidad de gente madura que solo tienen su
riqueza y son tratados como leprosos por los demás. El camino no es ese.
También de esto nos arrepentimos.
La sociedad es muy insensible en este tema y en
muchos aspectos, por esa razón el estado debe hacer políticas equilibradas para
vigilar que estas generaciones que ya sirvieron no les falte nada o por lo
menos lo indispensable. Vivir de forma decorosa el tercer tercio y último de la
vida es de justicia.
No abandonar a su suerte o a la magia familiar
muy torcida e interesada estos asuntos. Ser sensible con las personas que ya
dieron su brillo al crecimiento de la sociedad y dan soporte a su juventud.
Pensar en hacer algo bueno por todos ellos es
iniciar con algo.
Hay gente madura que tiene estudios de doctorado,
maestría, licenciatura, bilingüe con vasta experiencia profesional que no debe
terminar empacando mercancías por unas monedas en los supermercados. Esta gente
debe ser aprovechada por el país.
Su capital no es económico, es otro de más valor
agregado y se llama preparación, cultura profesional.
Un inventario humano de este capital lo
deberíamos tener. Este activo social es muy valioso para México como país en
desarrollo. No debe desperdiciarse todo un arsenal humano de experiencias que
soportarían muy bien las políticas sociales del país.
Respetar esta parte de la vida es alargar la
sabiduría que nos debe cubrir. Es parte del afecto que una persona siente al
ser tomado en cuenta. Hacerle sentir útil por valioso en sí mismo y no por las
aportaciones económicas a una pensión, que a la fecha son insultantes.
Entre más pronto se atienda a este sector de la
población mejor será la perspectiva de vida de los jóvenes de ahora y mayor su
deseo de vivir.
Sobre todo de saber vivir bien, correctamente. Se
han fijado que en el beisbol quienes manejan los equipos son gente madura que
peinan canas de sabiduría, experiencia y coraje.
El predicador económico.
Columna http://elforomexico.com/encuestas/viewtopic.php?f=35&t=10966