Julio Cortázar escritor Argentino, ensayista y cuentista, quien refiere al respecto de la palabra escrita: “A mí no me bastaba con que me dijeran que eso era una mesa, o que la palabra "madre" era la palabra "madre" y ahí se acaba todo. Al contrario, en el objeto mesa y en la palabra madre empezaba para mi un itinerario misterioso que a veces llegaba a franquear y en el que a veces me estrellaba." Es de esa forma como un escritor se desarrolla, una sola palabra equivale a miles de significados interdependiente del sentido que cada uno le de a la misma frase, es entonces cuando la palabra literal dentro de la literatura deja de ser literal (disculpen la redundancia). De un mismo párrafo va a surgir muchas interpretaciones lo que dependerá de quien sostiene el libro. Si esto no fuera de esta forma no se podría crear grandes obras como Bestiario y Nicaragua, tan violentamente dulce, del mismo Cortázar los cuales llegan a una enorme amplitud de seres tan disimiles e individuales.




