. Lo
llamamos “problema”, aunque no forzosamente siempre negativo. Lo llamamos así
no porque nos este originando algún mal sobresaliente (pocas veces), sino por
aquella necesidad que siempre estará presente al dirigir algún negocio. En
adelante me referiré en lo específico a las Micro y Pequeñas empresas.
Cuando topamos
con esta realidad ineludiblemente se
recurre a la experiencia. Muchas veces, tantas de ellas son dirigidas en lo
absoluto por los particulares dueños, otras pocas comparten decisiones con
administradores de antaño; recurren a las acciones que las han estado llevando
hacia adelante.
Aunque en
ocasiones, otras solicitan “consultas”
de fuentes externas. Comienzan a
invertir inicialmente en “Capital Intelectual”.
Capital para tomar decisiones fundamentadas y/o dirigir focalizadamente
objetivos hacia su cumplimiento.
¿Qué hay de
bueno en ello y que se podría hacer mejor? Es agasajante cuando, en mercados
marcados por la monotonía y la “poca competencia” que degradan o nulifican el
esfuerzo lucrativo, se empiezan a dar saltos cuánticos que van marcando camino
dentro de ello, que sin duda genera efectos benéficos a los clientes, la
comunidad y, desde luego, a la empresa.
No obstante,
al “comenzar” a utilizar tal capital, el “miedo al cambio” genera abstractos
que muchas veces tambalea la idea, imprecisiones que se dan intuitivamente, pudiendo
llegar a precipitarla. En mi opinión, la expectativa espontanea generada que se
da en la inversión evoca, la mayoría de las veces, a una focalización directa
inmediata a las ventas (los ingresos). Se pierde o se desconecta a la perspectiva a mediano plazo y,
rotundamente, a largo plazo. Se exige, naturalmente, un ROI inmediato. Es
importante saber que una inversión en capital intelectual (consultoría)
dirigida al cumplimiento de objetivos concretos conlleva, desde el principio,
como mínimo a una visión a mediano plazo, tratándose de tales empresas. Pero
que genera mayor fortaleza, duradera y con bases sólidas, enfocarla a largo
plazo. A no ser que lo que se desee lograr sea esporádico. En adelante, es
necesario medir y seguir de cerca el cumplimiento, cambiar o mejorar en base a
mediciones, visualizando siempre el objetivo trazado.
En términos
concretos, una inversión dirigida a obtener ingresos debe verse, primeramente,
como acciones inmediatas y necesarias a la solución del problema, enseguida medir
directamente y finalmente, evaluar en el esfuerzo en términos monetarios.https://twitter.com/JorgeMendozza
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