Winston Churchill decía que si el presente trata de juzgar el pasado, perderá el futuro. Estas palabras vienen a mi mente mientras veo las caras de miedo de la ejecutiva de Novagalica Banco encarnadas en José María Castellano y su adlátere.
Winston Churchill decía que si el presente trata de juzgar el pasado, perderá el futuro. Estas palabras vienen a mi mente mientras veo las caras de miedo de la ejecutiva de Novagalica Banco encarnadas en José María Castellano y su adlátere.
. Estas palabras vienen a
mi mente mientras veo las caras de miedo de la ejecutiva de Novagalica Banco encarnadas
en José María Castellano y su adlátere.
Las diferentes entrevistas en televisión
tratando de explicar un proyecto ilusionante y con futuro solo demuestra el
miedo que sienten ante una verdad incómoda. Precisamente el miedo de saber que
el futuro de la entidad es mucho más difuso de lo que ellos mismos quieren
creer; ni los estadounidenses podrán evitar que lo que está construido sobre un
castillo de naipes se derrumbe. Ningún banco puede sobrevivir sin activos, y
los de Novagalicia Banco tienen tanto miedo como su directiva. Ya no confían en
un banco al que no creen sólido ni sólido es su proyecto. Y un banco sin
clientes es una empresa condenada al fracaso.