.be/5KU63kqnzew">En las últimas cadenas nacionales, la presidenta inauguró Tecnópolis,
se refirió a los avances en ciencia, cuestionó la gestión y la administración provincial- con
Scioli a su lado, otra exposición pública- hizo comentarios sobre el Ministro de Economía español y hasta le alcanzó el tiempo, para exponer públicamente a un corredor de Bienes Raíces, que fue entrevistado
por diario Clarín y según ella afirmó, no
habría pagado impuestos desde el año 2007.
Cada semana que pasa y cuando llega el momento de escribir
esta columna, me gustaría desarrollar
otros temas. Desearía que emociones y sentimientos, no terminen impregnando todos los conceptos que
quiero comunicar. Quisiera no sentirme comprometido con ningún hecho, tener la
mayor distancia y objetividad, volcar lo que veo y que me enseñaron, como hacerlo, en la escuela de periodismo.
Pero no me es posible, ni siquiera a veces, puedo
evitar la primera persona. Aprendí a escribir y desarrollé hasta aquí mi
trabajo, pensando en tercera persona y
contando verdades de otros, ajenas y no propias,
pero últimamente no puedo. Es una reacción espejo, Cristina Kirchner lo absorbió todo y todo, no importa de qué
empecemos hablando, termina, para bien o
para mal, en ella. Por eso me siento en
la obligación de contestar, de
contestarle. Seguramente no es la
función del periodismo, pero no puedo permanecer pasivo, ante tanto desvalor de la función
pública, del respeto social y ciudadano.
(Aunque esto me lleve a desvalorizar mi tarea, objetiva y profesional)
Una Feria de ciencia, no es la ciencia. Y ensamblar tecnología
tampoco es producir tecnología. Tenemos
en el país excelentes científicos, pero
a veces sus esfuerzos y talentos, no alcanzan para cambiar las malas decisiones
políticas. No es lo mismo un país industrial que uno industrialista. No es
un término de uso profesional, pero sintetiza la tarea de
aquellos países, que consiguen un producto industrial o
tecnológico, pero para lograrlo: importan las maquinarias, importan los
insumos, importan la tecnología y lo ensamblan. Con el agravante que aquí esa
tarea se realiza en el extremo sur del
país, se suman miles de kilómetros de fletes, los salarios de zona austral son
superiores a los de otras regiones, se suman altos costos y de paso, no se
ensambla tecnología de punta. Conclusión: productos atrasados con respecto al
mundo y a casi el doble de su valor. (Enlace a investigación periodística
tecnológica) La Presidenta se emocionó en un discurso no hace mucho,
exhibiendo el “primer Black Berry fabricado en Argentina” Solo se trató de un eslogan, como
también lo es…”date una vuelta por el futuro…” Vuelta que se acaba rápidamente cuando salimos del predio de
Villa Martelli, dejamos Vicente López, el camino del Buen Ayre y por cualquier
otro, regresamos a la Ciudad de Buenos Aires. Podemos cruzar los barrios más
pobres y marginales de Conurbano Bonaerense,
sin agua segura, sin cloacas, con precarios centros de salud, como hace
décadas, pobreza estructural dice el gobierno, y el pasado se nos viene encima. Pero si tanto futuro en Tecnópolis todavía nos dejo abrumados,
podemos volver a un pasado conceptual y quizá menos arriesgado que recorrer
algunas zonas de Conurbano. Para esto ir
a la City porteña, al BCRA o al Puerto de Buenos Aires es ideal, allí nos vamos a transportar, treinta o más
años al pasado, viendo problemas y malas decisiones económicas, que creíamos
superadas (hace muy poco, un par de años) Hay más pasado todavía, por si ese
sentimiento ilusorio que nos dejo la feria, no se va. Varios trenes urbanos,
son una escenografía inmejorable para recordar nuestra niñez y ver cómo aún siguen funcionando, incluso, los de locomotoras diesel, y con el doble de pasajeros que
antaño. A un pasado no tan lejano, pero si doloroso, nos llevó la primera entrevista que dio Carolina Piparo
luego del ataque que sufrió. Su caso fue
emblemático y su dolor solo consiguió, unas mamparas en los bancos, que
no terminan de cumplir la función y una circular del BCRA que tampoco se
incorporó por completo. Pero lo malo, lo terrible, siempre puede ser peor
y los disparos a embarazadas se repitieron. La inseguridad, sube, baja, vuelve
y sigue curiosamente, una curva de ascenso y descenso, según la coyuntura
política y económica,( ya le encontraremos el patrón).Lo cierto es que
mata gente y las pérdidas irreparables, seguidas de las protestas y reclamos
desgarradores, se suceden y luego se apagan .
No está mal que la presidenta sea irónica con determinados grupos de
poder y hasta los provoque- somos argentinos, es nuestra naturaleza- tampoco está mal que tenga buena onda, baile
en Angola o en Tecnópolis ; pero por lo menos, para sintonizar, podría esperar “la
baja” de la inseguridad y que mientras ella baila, no haya tanta gente
sensibilizada sufriendo por sus pérdidas. Si no, que después no se queje la presidenta, ni su tropa de periodistas y
analistas de medios militantes, ni declamen "destituyentes", cuando en la TV hablan de inseguridad, se muestran
protestas de ciudadanos y en" pantalla partida", la ponen
a ella, al ritmo del carnaval. Lo muestran así, porque así fueron los hechos en tiempo real. Sus quejas y culpas a los medios, son permanentes- me refiero a los medios críticos,
que aunque enormes, son cada vez menos- Como si no importará la realidad, si no
lo que los medios cuentan de ella y su misión fuera negarla, para no darles la
razón. Pero a veces la presidenta, es tan demostrativa, coloquial y banal, que no
hace falta que los medios cuenten ninguna historia, solo que la reflejen tal
cual sucedió. “…Casi se me atraganta la
tostada…” dijo dando a entender su impresión, por algún parecido entre Luis de Guindos el ministro de economía español y Domingo
Cavallo el ex ministro argentino de esa cartera en el Menemismo y La Alianza. Su problema con la
tostada, ¿habrá sido por que ella y su esposo fueron parte del aquel gobierno
de los 90’ y le trajo recuerdos? No lo se, pero lo que si se, es que no va a
ser cómodo para ella, luego de estos comentarios que recorrieron el planeta,
encontrarse con de Guindos “el Pelado” en alguna reunión internacional. No lo
digo por el país, por que los españoles y buena parte del mundo, saben diferenciar
y asumen que no es lo mismo la Argentina, que Cristina Kirchner- aunque ella no
lo advierta- solo lo digo por ella, por
su propia consideración internacional. Salir a comunicar en momentos de crisis, es una obligación
de los responsables de cualquier sector, estatal o privado, de izquierdas o
derechas (exceptuando los autoritarios, que lo que hacen es contar la historia
oficial). Los privados y muchas veces los gobernantes de derechas
liberales (que ven al Estado parecido a
una empresa) en su comunicación, evitan “términos” frases y reconocer algunas responsabilidades,
que los desprestigien o que puedan generar caídas en sus ventas a futuro (o
votos) y a la vez demandas sociales o judiciales. De los gobernantes, en
particular los progresistas, se espera honestidad. Se espera reconocimiento de la realidad y que, con los demás actores políticos, económicos y sociales, se diseñen en “conjunto”
las soluciones y las acciones. Es evidente que eso aquí no sucede, que la
presidenta nunca tuvo en su gestión este tipo de actitudes, sacando aquel “llamado
al dialogo” después de su derrota electoral de 2009, que en realidad, fue un
llamado a la oposición, para que la escuchen y acepten sus decisiones. Sin embargo, nuestra democracia, inmadura e imperfecta,
admite estas flexibilidades y hasta cierto tipo de autocracias y concentraciones de poder, sin que
eso signifique menos institucionalidad. Seguimos
siendo democráticos, mayoritariamente la sociedad lo es, pero cada vez
encuentra menos factible, que las soluciones, solo provengan de una persona. Al
menos si esa persona, no tiene la
grandeza necesaria también, para asumir todas las responsabilidades (por algo se ve en la diferentes y diversas protestas, desde inseguridad, inflación, dólares,
despidos y todas las demás, que los manifestantes mencionan a la presidenta y
no a otros funcionarios) No se puede estar con “Danielito” para ganar en octubre por paliza en la provincia de Buenos Aires y dejar solo al "Gobernador de la provincia de Buenos Aires" Scioli, ahora, complicarle la gestión con Mariotto, Legisladores e intendentes y
acusarlo de mal administrador. Si se es todo en una nación, se es todo en las
buenas y en las malas. No me imagino un desayuno presidencial ( debe tener mucho glamour
seguramente, todo light, dulces del sur y porcelana) pero esperaba, que si a la Presidenta se le "atragantaba la tostada” ( que no se lo deseo) sea por algo más importante (doloroso) que por el
parecido de De Guindos y Cavallo (y sus medidas de ajuste) Atemporal, realmente
atemporal su atragantamiento, después de que Cavallo dejó en la ruina a
millones de argentinos y ella desde su lugar en el mismo armado político, no lo
cuestionó. No Recuerdo a Cristina marchando con los grupos de Izquierda y los
primeros grupos sociales que se oponían a Cavallo en aquel momento. Tampoco pude encontrar
ninguna nota de Página 12 ( si tienen me la envían) ni del programa de Lanata
en los 90’(resistencias periodísticas al menemismo) donde ella o Néstor cuestionaran a Cavallo. Pero el “pelado”
autóctono, al menos, ante la crisis y asimetría evidente que había producido su
accionar económico, lloró frente a los jubilados (honesto o no, pero lo hizo) y la
presidenta no pierde oportunidad de “bailar” para la cámaras.
A mi (perdón por la primera persona) se me atraganta la
tostada, cuando veo sueños rotos cada día, de Pymes que se estancaron, de
matrimonios jóvenes que ahorraron para empezar y no pueden tener su casa, de
empleados suspendidos, de incertidumbre. Se me atraganta más viendo, qué fácil algunos se enriquecen
, mientras otros dejamos la vida trabajando. También por como se prioriza el pago de Bonos “del
Corralito” cuando ya ninguno de los acorralados (victimas de ese entonces)
tienen esos bonos y los compraron especuladores, a los que le vamos a pagar en agosto. Pero peor aún, se me hace un nudo en la garganta, cuando veo a los familiares
de Cromagñon, a los de Once, que quizá terminen igual (sin culpables) Y no se
me quita, cuando leo notas como la de Florecia Arrietta describiendo las villa
y barrios marginales, a los hijos de los muchachos de Cañuelas asesinados o a
Carolina Piparo y su tragedia. Por motivos como estos, esperaba que se le atragante la
tostada a la presidenta.
A ustedes ¿Porqué se les atraganta la tostada cada mañana?
NOTA: dejen sus comentarios acerca de ¿Qué les atraganta la tostada cada mañana? en @pablovillaverde o aqui