Ebullición de la caldera social.

No se toca la abusiva estructura de las comunidades autónomas: verdadera vergüenza nacional y auténtico nido de agradecidos, cafres de la política y mediocres sobrevenidos a la sombra del partido de turno.

 

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El ambiente está caliente, muy caliente, y más que se va a calentar. La caldera social está en plena ebullición. De todos es sabido que en España no hay peor decisión que aquella que lleva a tocar el bolsillo de los contribuyentes, sobre todo en un Estado donde se han visto y se siguen viendo auténticas animaladas como: eliminar profesores; sobrecargas las aulas; reducir médicos y enfermeras; incentivar con ayudas a la banca; abusar de coches, sueldos y secretarias por parte de políticos; dejar que se acuda a barras americanas con coches oficiales en horas de madrugada; recortes retributivos a los trabajadores; abusos y fraude con el PER; incentivos para no buscar empleo durante dos años; descuento del 10% a trabajadores públicos; abuso ‘dedocrático’ de cargos públicos; castigo ante bajas por enfermedad; vulgares tijeretazos a la educación en todas las CC.AA.; huida del caso Gürtel ante demostrados abusos; privatización de servicios en  hospitales públicos; cierre de hospitales y colegios rurales; rebaja en las prestaciones sociales y en la dependencia; atropellos a la educación de adultos; eliminación de pagas extraordinarias a quienes cobran del erario público (no se ha aclarado hasta ahora, pero la eliminación de la paga extraordinaria es para quienes cobran del Estado, lo que quiere decir que se elimina la de los parados, jubilados, etc.); eliminación de la paga de inserción para ciertos colectivos (colectivos gitanos cobran por acudir a clase cuatro horas a la semana);.... Y tantas y tantas vergüenzas que aplauden los diputados del PP como si fueran logros conseguidos con trabajo y esfuerzo.

Injusticia tras injusticia caracterizan las políticas del PP. La mentira se ha convertido en guinda del pastel. Pero ellos siguen 'sin cortarse el brazo'; no se toca la estructura de las comunidades autónomas: verdadera vergüenza nacional y auténtico nido de enchufados, cafres de la política y mediocres sobrevenidos a la sombra del partido de turno.

Ahí están las opiniones de Juan Vicente Herrera al respecto y otros estómagos agradecidos, defendiendo las medidas del jefe de filas de la derecha, así como atacando la opinión de quienes le han aupado al 'castillo' donde lleva holgando años y años. ¿Pruebas? Ha convertido a Castilla y León en una comunidad donde lo único que crece es el paro, el desánimo, la pérdida de infraestructuras empresariales, el envejecimiento poblacional, la falta de oposición seria, la vulgar sinrazón, la emigración de JASP, las deudas de la administración y los recortes abrumadores,... Con razón decía hace algún tiempo, remedando a Manuel Azaña, aquello de: "¡Rodeado de imbéciles, gobierne usted si puede!". Pero sigue igual y no ha sabido poner remedio: sigue gobernando mal y rodeado de aduladores con carnet de indigentes políticos.

ETA maltrataba y mataba a la ciudadanía con bombas, mientras que Rajoy maltrata a ciudadanos y contribuyentes con medidas escalofriantes. Y como parece que no es suficiente, van detrás los 'señoritos feudales' como el mencionado --además de procuradores y diputados y senadores-- aplaudiendo con las orejas para mantener las cuatro "ces" que achacábamos a los aduladores de Felipe González: casa, coche, compañera y cartera. Por educación omitimos la quinta “ce”.

Ya no hay duda: cuando los que mandan pierden la vergüenza, los que obedecen pierden el respeto. Nuestros políticos son vivo ejemplo de ese pensamiento. Y a la vista de los resultados y de las medidas adoptadas por el Gobierno de la caverna de Rajoy, no hay motivos para mantener en pie este Gobierno. ¡No puede seguir ni un día más!

Es necesario ir montando el 'cadalso' dialéctico o construyendo un 'Taigeto' imaginario. La calle no va a callar su voz porque a la calle no hay quien la calle. Solo la regeneración política nos traerá la paz y en ello hay que poner todo el empeño. Tampoco olvidamos el daño social, político y económico recibido durante los años del “septenio negro”. Recuerden lo que decía John Ray: “las enfermedades son los intereses que se pagan por los placeres”.

Jesús Salamanca Alonso

UNETE



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