Más allá del panorama social que el resultado electorero ha provocado con el, por demás cuestionable “triunfo” de Enrique, más allá de la nueva demostración de invalidez democrática del IFE, más allá del vergonzoso desempeño campañero de “nuestros” ex presidenciables, ha regresado, casi desde las cenizas, nuestro virtual ex presidente Felipe, no solo para poner en tela de juicio –más de lo que ya se encuentra- la poca respetabilidad que pudieran conservar “nuestros” partidos políticos y “nuestras” instituciones, sino que también –cual cortinazo de humo, al más puro estilo Chupacabrero- acaba de sembrar la bomba que hacía falta para mantenernos divididos con una sencilla, oligofrénica y poco calculada declaración en torno al resultado de las elecciones del pasado primero de Julio.



