Hoy me gustaría hablar de lo importente que es decir las cosas con propiedad, y no me refiero a gritar más como hacen algunos, sino a llamar a las cosas por su nombre. Será que parte de mi familia es de Valladolid y que he vivido en esa ciudad durante 20 años lo que me ha hecho darle mucha importancia al lenguaje y a la comunicación.



