Uno de los “logros” de estos 12 largos años de “revolución bolivarista” es la emigración masiva de venezolanos, y en especial del sector de la población más valioso para el futuro de un país o el de sus jóvenes profesionales. A lo largo de su historia, y particularmente en el siglo XX, Venezuela fue una nación de inmigración, pero en el siglo XXI la tendencia se revirtió y ahora somos exportadores de capital humano, y del más necesario para enfrentar los desafíos del presente y del porvenir.



