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De
nuevo regresa "Pancho Villa" a las comunidades autónomas para poner
de manifiesto que el caos y la descoordinación son notas comunes en esos reinos
de taifas que están arruinando España y transmitiendo la mala imagen del Estado
por los cuatro puntos cardinales de la Unión Europea. Pero vayamos aportando
datos para ver cómo las comunidades actúan como el ejército de Doroteo Arango
(Pancho Villa).
De
todos es sabido que en septiembre habrá un aumento de alumnado por clase. Cada
vez que llega un Gobierno saca nuevas normas y deja que las autonomías adapten
su normativa a ellas; el problema está en que, en función del color político,
se dan casos de 'rebelión' y descoordinación tanto en educación como en sanidad
o en muchos otros sectores. Con respecto al segundo ciclo de la educación infantil
y toda la educación primaria, la nueva norma eleva de 25 a 30 la cifra máxima
de alumnado. Una auténtica aberración educativa. Hay que ser un insensato, un
trepa o un desconocedor de la realidad para caer tan bajo. Pues por si no lo
habían adivinado, en Castilla y León se dan todos esos adjetivos en los
dirigentes político-educativos.
La
ratio pasará de 30 a 36 en ESO y de 35 a 42 en bachillerato. Volvemos a la
situación de hace 30 años y más. ¿Tanto luchar durante varias décadas para que
un grupo de 'degenerados intelectuales', que se hacen llamar políticos, caigan
en semejante bajeza? Lo peor de todo es que la descoordinación ya ha surgido
entre las comunidades autónomas. Por ejemplo, Galicia, Andalucía y País Vasco
no van a llevar a cabo las ratios indicadas a las que alude el real decreto-ley
14/2012. Otras como Rioja están en plena reflexión y Navarra también se lo está
pensando. ¿Van reconociendo ustedes poco a poco al ejército de Pancho Villa?
Son
datos para ir abriendo boca, porque el escándalo se está abriendo camino poco a
poco. Prueba de ello es cómo el presidente de la Junta de Castilla y León se
lleva un sinfín de pitos, abucheos y palabrotas allí donde acude: ayer, por
ejemplo, le toco soportarlo en la sede de Fomento y Agricultura. Esos abucheos
forman parte de la campaña abierta contra los desajustes y desbarajustes que
protagoniza la Junta de Castilla y León; gritos que se acompañan con pancartas
y cartas que rezan: ¡"Sobran políticos"!
Volviendo
al tema educativo, no hay duda que esos datos van a empeorar sobremanera la
situación del sistema educativo, socavarán la convivencia entre el profesorado
en los centros, dejarán de lado la calidad educativa y se aparcará "sine
die" la atención a la diversidad. Los profesionales de la docencia entendemos
que la ratio debe ser necesariamente flexible y ponerse en concordancia y
relación con el alumnado de cada centro que requiera una atención a la
diversidad.
A
partir de septiembre se va a echar un pulso a las Consejerías de Educación con
la presentación en abundancia de bajas del profesorado, hasta que comprenda que
cada baja no puede ser asumida por el profesorado que quede en el centro y
mucho menos durante 10 días. Cualquier político tiene que ser tonto, pero muy
tonto, para no entender esta realidad. Bien es verdad que si un político tiene
que votar de vez en cuando en el Congreso de Diputados y equivoca el botón (hay
que saber elegir entre tres botones), ya me dirán ustedes cómo va a entender
algo tan razonable como lo expuesto.
Se
van a cerrar aulas de EPA, se cerrarán también aulas rurales, se recortará en
la puesta en funcionamiento de ciclos de FP, se anula la formación profesorado,
aumentarán los problemas de convivencia, las aulas de bachillerato serán
verdaderos almacenes de jóvenes, el aumento de la jornada lectiva hará que se
recorte por otro lado y se implante la picaresca,... Medidas como las
anunciadas harán que el profesorado se desentienda de cuestiones
administrativas que solo sirven para que los políticos se luzcan y den a
entender que trabajan.
Al
aumentar el tiempo lectivo del profesorado vamos a comprobar cómo a éste se le
quita un tiempo fundamental para trabajar en otras actividades que redundan en
beneficio del aprendizaje del alumnado, se abandonarán proyectos de innovación
educativa por falta de tiempo, la atención a los padres será simple faena de
aliño, las clases no se podrán preparar con la minuciosidad que se requiere y
las tutorías se ceñirán a 'largas cambiadas' para salir del paso.
Duele
comprobar la situación a la que nos han llevado los políticos de turno. Ellos
jamás 'se cortarán el brazo'. Duele también que no entiendan que lo que sobra
para ahorrar son órganos, organismos y cargos, muchas veces inútiles para la
convivencia diaria.
Sobran
quienes han generado la crisis, por eso en Castilla y León consideramos muy
positiva la campaña de abucheo, acoso y derribo contra Juan Vicente Herrera y
su Gobierno de 'atizadores'; una campaña que comenzó el viernes, día 6 de
julio, y se mantendrá en todas sus salidas por las comunidad. En el siglo XXI
aún está pendiente la revolución social. ¿Alguien lo duda?