Vamos a contar historias de otra forma

Post publicado originalmente en octubre 2010.

 

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Hace una semana nos enteramos de un intento de golpe de Estado en Ecuador. Y gracias al hashtag #Ecuador (entre otros), los tuiteros de pro pudimos seguir la información minuto a minuto: las primeras revueltas de los policías, lo que decían los medios locales, el acorralamiento del presidente ecuatoriano en un hospital de la capital, las informaciones que replicaban las cadenas internacionales, lo que percibían los testigos desde Quito… ¿Es esto un reportaje en vivo? Yo creo que sí. Un reportaje colectivo construido por la comunidad tuitera, construido por ciudadanos corrientes y también periodistas. Una nueva forma de contar lo que está sucediendo en el otro extremo del mundo: la pregunta que se hace todo periodista es si se trata de una forma eficiente y si Twitter puede ser siempre un relato confiable.

La respuesta, sin embargo, no esconde el hecho de cómo Internet está cambiando la narrativa periodística. El storytelling 2.0 ha revolucionado las reglas de juego a la hora de contar un relato. La historia, por supuesto, sigue teniendo protagonistas, un planteamiento, varios puntos de giro durante su desarrollo, un clímax potente y un desenlace, al igual que ha sucedido siempre desde los tiempos de Aristóteles. Pero la manera de contar las cosas en los medios de comunicación on line se ha transformado definitivamente y de manera especial con la explosión de los medios sociales.

Un periodista no puede conformarse ahora con relatar su historia de un modo lineal y cerrado, sin participación de su audiencia, porque esa historia ha dejado de ser suya. El polémico Jeff Jarvis mete un dedo en el ojo de la profesión cuando dice que los periodistas deben abrirse a sus lectores/espectadores, porque sólo así podrán convertirse en habilitadores, en filtros, en organizadores de lo que pueda decir la comunidad.

En el post anterior, hablábamos de cómo la consultora IDEO estima que será la relación interactiva de un autor con sus lectores y la relación de esos lectores entre ellos.

Quizá la primera víctima de este nuevo storytelling sea la pirámide invertida y sus sagradas 5 W: los artículos, los reportajes, las columnas de opinión sonhistorias y como tal no están cerradas, dejan interrogantes abiertos, fluyen en el tiempo y, gracias al potencial de Internet y de las redes sociales, sonenriquecidas por la audiencia en un proceso casi sin final… como está ocurriendo en Twitter con el caso #Ecuador. En el pasado, el trabajo del periodista concluía una vez su historia, editada y cerrada, se publicaba o se emitía. Ahora es un proceso continuo donde la interacción con el consumidor de noticias cuenta y mucho.

Señala Ramón Salaverría, director del Departamento de Proyectos Periodísticos de la Universidad de Navarra, que se está pasando de la pirámide invertida al hipertexto: “Parece claro que las características hipertextuales del nuevo medio reclaman estándares redaccionales renovados que faciliten la descomposición de los textos periodísticos enunidades plenas de sentido“, dice Salaverría sobre lo que denomina la nueva célula informativa, la asesina de la pirámide invertida.

Grandes, medianos y pequeños medios de comunicación de todo el mundo se están dando cuenta de que no vale con volcar simplemente el contenidodel diario, de la revista, de sus emisiones televisivas o radiofónicas en la web. Tratan de dar con ese Santo Grial que atraiga la atención (el bien más escaso) de sus públicos. Se ensayan constantemente fórmulas de presentar la información.

Uno de los primeros casos de esta nueva célula informativa se conoció en unperiódico local de Seattle en 2007: el reportero Jerry Brewer siguió de cerca la historia de Gloria, una niña de once años con cáncer, y de su familia, que esperaba un milagro para su curación. Podía haber elegido contar esta historia desde una perspectiva clásica, un artículo cerrado. Sin embargo, además de la versión impresa en el diario, Brewer mostró al público en la edición on line delSeattle Times un diario personal de sus vivencias con los protagonistas de la historia, una galería de fotosaudios de Gloria, entrevistas audiovisualescon la familia y un foro de comunicación directa entre Gloria, sus padres y los lectores. Descompuso el relato en diferentes piezas informativas: todas tienen un sentido en sí mismas y, a la vez, dan sentido al conjunto.

Los paquetes de información son además multimedia: una combinación de texto, fotografías, vídeos, audios, gráficos e interactividad, presentados en un sitio web de forma no lineal, donde cada pieza informativa completa al resto y no es redundante. Es una historia multidimensional, donde la clave está en el usuario de esa información: es él quien elije cómo navega, por qué piezas y hasta qué profundidad.

Podéis echar un vistazo a cómo organiza la información sobre la guerra en Afganistán el Wall Street Journal, especialmente en su gráfico interactivo y actualizado a diario; o cómo el periódico brasileño Veja presenta la historia de sus partidos políticos. La técnica del timeline interactivo es la que usa también -en su cobertura de la catástrofe humanitaria en Haití- el diario USA Today o el relato de la agencia Reuters sobre los principales sucesos de la crisis económica que todavía nos golpea. También la vemos en la cadena ABCaustraliana, cuando cuenta los peores incendios que arrasaron el estado de Victoria en 2007. Algo ligeramente distinto nos trae la radio pública norteamericana NPR, al permitirnos disfrutar de los grandes maestros de jazz de todos los tiempos y conocer sus biografías.

Pero el storytelling permite más. El periodismo sigue reinventándose, rompiendo rigideces. Y son quizá otros sectores, alejados del periodismo, los que pueden servir de inspiración. Cuatro ejemplos:

  • El movimiento social We are What We Do reivindica con su proyectoHistorypin la creación de un nexo de unión intergeneracional, mezclando las aportaciones fotográficas de los miembros de su comunidad sobre Google Maps y Google Street View, con el objeto de enriquecer el entorno social.
  • La plataforma Ushahidi para agregar información en tiempo real sobre catástrofes o emergencias y dar una respuesta inmediata.
  • El proyecto llevado a cabo entre el British Museum y la BBC para contar la historia del mundo a través de los objetos que marcaron cada época.
  • The Story of Stuff Project, liderado por la activista Annie Leonard, busca avivar la conciencia medioambiental de su audiencia a través de la interactividad y la claridad de conceptos.
¿Cómo creéis que evolucionarán los medios de comunicación en la próxima década? ¿Realmente la interactividad, las herramientas multimedia y la descomposición en piezas informativas ayudan a atrapar la atención del público?

UNETE



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