LA VERDAD OCULTA DE NUEVA RUMASA. De José María Ruiz-Mateos se sabe lo que a conveniencia se cree saber. Su realidad personal no es reflejo de la fabricada por un mundo al que él no parece pertenecer por sus muchas características tan alejadas de la hipócrita condición mundanal del egoismo, de las encubiertamente falsas honorabilidades de sus codiciosos enemigos, de las víboras y parásitos que se le arrimaron y siguen arrimándose con la ponzoña de la mentira dispuestas a seguir sacando tajada.




