Serial: Lo que aprendí de los buenos líderes
Serial: Lo que aprendí de los buenos líderes
. Los buenos líderes se preocupan en formar a su gente y en explicar por qué se toman determinadas decisiones. Y les aseguro que no hay mejor formación en liderazgo que aprender de las pequeñas cosas de la vida, que al final son las que determinan el carácter de los hombres.
Lao-Tse o el viejo maestro que enseña el camino Lao-Tzu o también Lao-Tse significa “viejo maestro”. La filosofía central de esta obra, el Tao (el camino) se considera como la transformación o mutación permanente, porque el cambio está en la naturaleza humana y es la verdad universal. Los pasos que da un buen líder señalan el camino que siguen los demás. Las historias del liderazgo lo confirman. Uno de los fundadores de Yahoo, Jerry Yang, afirma “estoy convencido de que nosotros somos los que tenemos que definir nuestro propio camino”. El genio publicitario David Ogilvy estaba especialmente interesado en desafiar todo lo establecido y practicar un pensamiento heterodoxo. A veces, rodaba anuncios que creía no funcionarían, sólo para poner a prueba sus teorías acerca de la publicidad. Continuamente desafiaba el conocimiento convencional incluyendo el suyo propio, advirtiendo la velocidad con que el cambio se producía en la sociedad. Su actitud mental hacia el aprendizaje y la crítica le permitió a Ogilvy construir un imperio global en el sector de medios. Reflexionar, pensar y cultivar la meditación Un buen líder sabe reflexionar y pensar. Tiene por hábito cultivar la meditación. Y su cerebro se convierte en su mejor socio. El buen líder abre el camino Un buen líder nunca mantiene sus acciones en el mismo estadio, sin hacer cambios o evitándolos. Sabe cómo encarar el cambio, como transmitirlo a su equipo y cómo formar a su gente para que los potencialmente líderes vayan asumiendo nuevas y más altas responsabilidades que les harán seguir el camino marcado. El líder abre el camino, el resto le secunda. Mentes abiertas y adaptables Su cerebro está preparado para anticiparse porque de cada acción valora su posible reacción. Cuánto más flexible es su pensamiento, más capacitado está para reaccionar con rapidez y anticiparse al cambio. Son mentes abiertas y adaptables. El líder sabio es creativo Pero lo más importante, es que al líder que se le considera sabio es porque sabe cómo ser creativo. En vez de liderar, él sabe seguir. Por lo que su sabiduría queda totalmente representada, como si de una pintura fuera, en su creatividad. De ahí que elige seguir antes que liderar, porque el movimiento hacia delante impulsa toda su filosofía y acción, no quedarse sólo en una posición. El líder prefiere vivir con humildad Quién aspira a ser un gran líder propicia el cambio porque él es el cambio, pero fundamentalmente aprende a ser humilde. Esta humildad la ejercita y la perfecciona. El gran líder en vez de prosperar prefiere vivir con humildad. ¿Qué cuando se convierte un líder en creativo? En la interacción con los demás. El buen líder sabe cambiar el ángulo de miras Busca siempre una nueva perspectiva al dirigir la mirada sobre el problema. El líder enseña a pensar de manera creativa Si se rompe con los habituales patrones de pensamiento la gente se ve obligada a encontrar otros referentes. Y es aquí en dónde la formación que hace el buen líder con su gente, es habituarlos a pensar de manera creativa. Que frente al problema busquen no solamente la solución, sino alternativas viables para enfrentarlo. A las ideas no las detienen las piedras Las ideas provocadoras “quitan piedras del camino” para llegar a abordar nuevas ideas. No pueden las piedras (los obstáculos, la adversidad, etc.) frenar la energía del pensamiento y la revolución de las ideas. Como en la física la fricción produce energía, en el pensamiento creativo enlazar unas ideas con otras, crea nuevos espacios de pensamiento. Los llamados tough paths (caminos difíciles). La energía creativa del pensamiento en acción ha sido siempre el común denominador de los buenos líderes.