. Así es como manejan los créditos bancarios, mientras tengas
con qué responder, te sueltan flujo de efectivo, en cuanto aparecen los
problemas, de inmediato te niegan acceso a fondos y, en consecuencia, la gente
entra en insolvencia a pesar de contar con bienes. Lamentablemente la gente
necesita el dinero y recurre a bancos que asumen mayor riesgo, hasta que les
niegan todo.
En México, mucha gente ha perdido sus
bienes por tratar de quedar bien con los bancos, por responder de sus deudas
hasta el límite de sus posibilidades y más aún, a pesar de que los intereses
que cobran los banqueros, exceden lo legal y se adentran en lo que el código
penal tipifica como usura.
Empezaron con créditos directos o
quirografarios, es decir, aquellos en los que únicamente basta la firma del
deudor sin mayor garantía, aún cuando los bancos ya están enterados de los
bienes del necesitado. Luego, siguieron los de tarjetas de crédito, que se han
multiplicado al infinito y que son la causa de múltiples problemas al interior
de las familias mexicanas, incluyendo divorcios y separaciones.
Ahora, los banqueros van tras el dinero
de los obreros mediante los créditos y préstamos sobre nómina, algo que debería
estar prohibido, pues limita de la peor manera los ingresos del empleado.
Cada negociación comercial, de las
grandes, las que se anuncian en los medios impresos y televisivos, ofrecen
crédito en sus productos y la gente, que necesita o cree que necesita esos
bienes, acepta esos créditos en los que “solo” tienen que pagar un 10% de
intereses… mensual.
Olvidaba comentar que los bancos, cuando
usted es quien les presta dinero, es decir, cuando es usted el del capital y lo
deposita para ganar intereses, le brindan una ganancia del 6% anual. Entre el
120% que le cobran y el 6% que le pagan… sí existe diferencia.
Ese punto es el que yo quisiera hacerle
ver a usted, mi querido lector. Es el punto que vale la pena destacar.
Que ahora que viene un cambio de
gobierno, que México tendrá un nuevo gobernante, la sociedad civil, los
mexicanos todos debemos luchar para hacer que exista una regulación a los
bancos que les limite en sus excesivas utilidades, que de tan exorbitantes, reitero,
se apartan de lo legal para entrar al campo del fraude y otras palabras un poco
menos suaves y decentes.
No es posible que la banca que opera en
México obtenga ese nivel de beneficios. No es legal y menos, es ético.
Ojalá que el próximo presidente de
México, entienda que si no detiene el saqueo desmedido a los mexicanos,
cualquiera que sea su ideología y su color de partido, va a tener un gran
problema. Por el contrario, si logra frenar a esos depredadores, tendrá al
pueblo entero en sus manos.
Me gustaría conocer su opinión.
Vale la pena.
Mtro. José Manuel Gómez Porchini.
Calmécac
Asesores Profesionales S.C.
Director
General
Comentarios: jmgomezporchini@gmail.com