.- reflexión: la democracia III. Autor. El predicador
económico
En todos los
rincones del país se habla mal de la democracia. Se ataca, desprestigia, se
deteriora, se critica pero sobre todo nada eficaz se hace para mejorarla. Hay
desgarres de vestidura por alegar que tiempos pasados fueron mejores y que los
valientes fueron otros dentro del IFE. Sobre todo hay una sobre dosis al
salinista que lo presidio por primera vez. La verdad es que la democracia no está
equilibrada.
Todos los
ciudadanos tienen derecho hacer de ella lo que quieran, siendo los menos
indicados los consejeros, los ministros, empleados bajos y altos, los diputados
y senadores. Debemos mencionar al presidente en turno que desafortunadamente se
convierte en el más irrespetuoso de todos por razones de ignorancia,
arrogancia, estupidez o simplemente porque le vale madres y se cree dueño de la
jugada.
Tenemos un TRIFE
porque no funciona el IFE y viceversa, que ganan montones de dinero
injustificadamente porque al final venden su respeto y su voto decisivo. La
deuda más grande del gobierno en este sentido está en la falta de
ciudadanización de estos órganos de los cuales uno de ellos debe desaparecer
hasta por volado.
El IFE y el TRIFE
han protagonizado escándalos mayúsculos que provocan efectos de encontronazos
en la población que no entiende bien a bien si la ley electoral se hizo para
violarse o cumplirse. No son los mejores hombres ni los más honorables los que
están al frente de ambas instituciones son solo leguleyos que hablan de
limpieza con las manos llenas de grasa. Se pierden en tonterías y cada vez más
amordazan a los candidatos que se ven en la necesidad de hacer travesuras
ilegales para darse a conocer. Les exigen un respeto que ellos no pregonan y un
silencio que en nada beneficia a las campañas políticas y es cuando la tambora
debe sonar más fuerte.
Se agrega a esto
los corruptos medios de comunicación que ahora si hacen presidente de paja. Los
maquillan de tal forma que ni ellos mismos se reconocen. Los hacen posar,
hablar con límites, hacer gestos coquetos, vestirse de una forma, caminar de
otra, ademanes de hombre aunque haya dudas y todo el aderezo fílmico necesario
para parecer un invencible James Bond de las elecciones. Eso vale madres.
Hasta hoy los
sesudos de las elecciones no han hecho propuestas concretas para mejorar la
democracia y es aquí donde se propone que el voto sea educado, con padrón acortado,
que a su vez se traduce en voto informado, reflexionado, preparado, no
discriminatorio con una sola exigencia. Que tenga ese voto educado el
certificado de preparatoria concluida nada más. Siendo el voto el principal
insumo de la democracia, es por aquí por donde se debe empezar y no por la gran
democracia que no tenemos, no teníamos, ni tendremos nunca por huevones.
Hay que ser
honorables en la palabra y en el voto. Ambos se ganan no se dan. Lo ganado es
un derecho que nadie puede alterar, lo dado es manejado, comprado, chantajeado,
sobornado y algo más. Cuando se halaga la democracia de México en realidad se
burlan de ella y de nosotros, sobre todo si ese halago viene en inglés. Así que
dejémonos de tonterías y brinquemos este charco de ignorancia para ser mejores
cuidadnos. Abracemos la democracia abusiva haciéndola menos imperfecta.