Sampedro y Anguita: La caradura del engañoso liderazgo

Vivimos tiempos de revolución social alentada por personajes emblemáticos como José Luis Sampedro, nonagenario con el arte visionario de la llamada a la resistencia social ahora que, casual será, gobierna el liberalismo. Antes llegó el ¡Indignaos! del también nonagenario y no menos caradura Stéphane Hessel que realizó pingüe negocio aprovechando la visión editorial del oportunismo, pretendiendo el personaje erigirse guía de una rebelión cuyo fin real era apoyar a la izquierda radical, responsable de los problemas provocados.Una reivindicación justo por esa izquierda a la  que llegaba el finiquito electoral, en muchos países, con la perspectiva del relevo político.

 

. Antes llegó el ¡Indignaos! del también nonagenario y no menos caradura Stéphane Hessel que realizó pingüe negocio aprovechando la visión editorial del oportunismo, pretendiendo el personaje erigirse guía de una rebelión cuyo fin real era apoyar a la izquierda radical, responsable de los problemas provocados.Una reivindicación justo por esa izquierda a la  que llegaba el finiquito electoral, en muchos países, con la perspectiva del relevo político.
http://www.youtube.com/watch?v=dNacpjca4Aw

Es de alabar la visión de la oportunidad que tuvo este mamarracho Hessel, cuya cuenta bancaria ha sido engrosada para mejor gloria de aquello de "los parias de la Tierra", tan influenciables ellos al grito de lo indignado y de la toma del poder mediante asonada popular. Hará unos años que parecía ridículamente anacrónico cantar la Internacional en un país desarrollado y democrático como España, pero después del Atila criminal de Zapatero y sus majaderos destructores, los parias son muchos como excusa perfecta para volver a levantar el puño de la exaltación proletaria. El engaño de algunos aprovechados es, efectivamente, intemporal.

http://fcandelacriticaliteraria.blogspot.com.es/2011/11/indignaos-autor-stephane-hessel.html

La visión de este caradura de la intelectualidad, Sampedro, honoris causa también de la hipocresía, , inclinado hacia al extremismo sectarista de una radicalidad de conveniencias, hubiera sido más creíble si antes hubiese arremetido contra el zapaterismo y los muchos majaderos que acompañaron al peor Gobierno en democracia, causante de esta desolación institucional y económica que padecemos.

Si además de este parásito del oportunismo, otros intelectuales-válgame Dios qué fácil se otorga grado de intelectualidad a tanto imbécil suelto-, hubiesen tomado consciencia del destrozo de inepcia que sufríamos con la destrucción de un presente que nos abocaba a negro futuro, muchos males estarían frenados antes de generarse ante la impasible complacencia de correligionarios partidistas. Sampedro es un envalentonado estafador regido por la intención del engaño con un discurso reveladoramente cínico. El afán carroñero hizo que muchos perros se acercaran a tomar las migajas del saqueo de nuestras existencias.

En reciente artículo este sinvergüenza de plumero evidente y puño revanchista-tan duro el uno como el otro, como la jeta del indignado Hessel con reminiscencias de dictadura del proletariado -, llamaba hijo puta, literalmente, a Mariano Rajoy y a los miembros del Gobierno del PP, como si estos fueran los responsables del brutal desaguisado de España. El estafador de masas volcaba así toda responsabilidad sobre quienes tomaron un testigo envenenado y exoneraba, por omisión,  de responsabilidades a los verdaderos culpables. Ese grado de hipocresía no nos es desconocido, siendo característica propia de los delincuentes que acusan a las víctimas de los delitos pretendiendo en la confusión desviar las sospechas sobre sí mismos.

Obviamente, Rajoy está a merced de malos consejos, pero también es verdad que estos momentos extremos cualquier consejo no deja de ser malo. Su enfermizo buenismo es realmente desaconsejable y destructivo. Estamos en un callejón, no nos engañemos, sin salida. Solo queda solventar la crisis afrontando renovaciones y tendencias innovadoras o dando pie a la iracunda razón de las confrontaciones que a este paso se convertirá en realidad.

La Historia de España está cuajada de esa ejemplar muestra de visceral chulería que ha degenerado en ideas guerracivilistas y conatos de enfrentamiento como omnímoda excusa de imposiciones al margen de la decisión democrática. Hoy en día ya tenemos revolucionarios que se ofrecen como líderes de una revolución política, bebiendo de las mismas fuentes de la hipocresía que Sampedro acostumbra a trasegar con el buche lleno de su oratoria regurgitante de rencor sin disimulos.

En esta ocasión un distinguido Julio Anguita, antiguo coordinador general de Izquierda Unida, elige con solvencia intelectual sus palabras llamando a la revolución política entroncada con la idea figurada, será, de la guerra que se ha iniciado. El afamado señor de la transición española apostilla que quien quiera seguirle le siga, a modo de maestro en busca de su discipulado revolucionario del siglo XXI.

http://www.libertaddigital.com/nacional/2012-06-18/julio-anguita-se-ofrece-para-liderar-una-revolucion-politica-en-espana-1276461613/

Lo cierto es que la ocasión la pintan calva para tan atribulados personajes de la justicia social que, prodigiosamente, mantuvieron sus bocas cerradas cuanto más se abrían las fauces de la desintegración que el zapaterismo indujo a través de oscurantistas tramas, a espaldas del ciudadano, y cuyos resultados advertimos, ya condenados sin vuelta atrás, estos últimos meses.

La perspectiva de un rescate bancario primero y del Estado español después, son esas oportunidades perfectas para tomar las calles y empuñar los argumentos de la rebelión homenajeando aquellos tiempos frentepopulistas que tanto bien criminal solapado repartió en una España del ayer que muestra reflejos inquietantes con la de hoy.

Tan insigne benefactor político como Anguita, ha de animarnos a la asonada generalizada para mostrar un descontento que nos lleve a iracundas estrategias de revolución a la antigua usanza. El ilustre imbécil de José Luis Sampedro, ya amenazaba a Rajoy con tomar a la fuerza la Moncloa-¿Por qué no lo propuso cuando la ocupaba el payaso, de caninos afilados,  con las cejas diabólicamente enarcadas?-y es de prever que con esos demagógicos impulsos de la justicia social, Anguita vaya a animar a tomar las instituciones que generan malestar en los sufridos ciudadanos.

No nos extrañe pues que además surjan otros líderes de esta guerra iniciada, como así anuncia Anguita, y vayan los españoles a tomar las entidades bancarias y sacar a rastras a los empleados, como imagen de la depredación, para ser linchados en juicio sumarísimo e improvisado en la calle.

No nos llame a a sorpresa que las iras de nuevos líderes se dirijan a los juzgados y sean reventados los archivos de embargos que atenazan a los ciudadanos con amenazas de pobreza visceral. No duden que si pueden conseguirlo sacarán a algunos vergonzantes jueces para someterlos a humillación pública.

No se escatimen resueltos llamamientos a la desobediencia civil aunque ello sea motivo de llamamiento guerracivilista y nos sume en una espiral de violencia que personajes como Sampedro o Anguita ya insinuan sin miramientos a ver si cuela aquello de "todo para el pueblo" por las buenas o las malas.

Suerte tuvo España de que Ruiz-Mateos fuera noble prohombre que buscaba el bien de sus semejantes. De haber tomado armas contra tantas gentuzas conchabadas para saquear Rumasa y dejarlo en indefensión con criminales manipulaciones políticas, jurídicas y económicas, sus enemigos rastreros no habrían vivido para contarlo. Unos construyen para que otros destrocen. Afortunadamente el empresario esgrimió como armas su lucha por el empleo. De liderar la revolución que pretenden demagogos como Sampedro o Anguita, el fuego de la venganza, justificada, habría arrasado muchas gentuallas que hoy en día son respetadas,  sin saberse la verdadera identidad criminal que esconden tras nobles apariencias.

Que España se ha convertido en un país de mierda después de que pasara un esbirro del demonio como Zapatero, es una realidad que justifica todo llamamiento a la asonada y el desorden revolucionario para implementar un nuevo orden dictatorial con apariencia de democracia al uso venezolano. Personalmente creo que nada ha sido casualidad durante los años del socialismo después del atentado, la matanza del 11-M cuyos autores intelectuales están ocultos tras muchos intereses en pos de un cambio radical practicado contra los españoles.

No me cabe duda de que siendo ateos José Luis Sampedro y Julio Anguita, están elevando oraciones para que la selección española pierda la Eurocopa. Yo soy creyente y lo pido con devoción, a ver si despertamos y somos conscientes de la inmundicia de este engaño que practican contra nuestros presentes y el destino como un pozo sin fondo.

Los ateos Sampedro y Anguita,  pedirán que con la derrota futbolera puedan los españolitos enajenarse con los dramas de diario y se facilite la revolución de ela guerra iniciada que estos líderes patrios desean para mejor resolución de sus arteras y mezquinas conveniencias. El fútbol es el opio del pueblo, entre otras modernas evasiones. Resulta tan fácil olvidar las tragedias de todo un país celebrando el espejismo de los goles, aunque estemos a punto de irnos a tomar por saco, que dan ganas de dar alas a esa revolución.

Así que empecemos por detener e imputar a los responsables de las dos legislaturas anteriores, las causantes de tantos perjuicios,  y que Zapatero se convierta en supervisor de años de cárcel propia depurándose todas las responsabilidades penales derivadas de la corrupción que  los españoles conocen y que están siendo impunes vergüenzas que nos llevan a una quiebra social. Que caigan los bandos de la impudicia política, antes de que nos lleven a un enfrentamiento de las dos españas. A esa guerra sí me apunto.

 

UNETE



Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

  • linkedin facebook twitter
  • ©reeditor.com
  • Todos los derechos reservados
  • Avisos Legales