. Los resultados podían haber
sido peores. De momento la deuda de Castilla y León se sigue considerando
de una calidad media baja. El siguiente escalón ya son los Ba1, Ba2 y Ba3; es
decir, los bonos basura. En este momento, los bonos de Castilla y León están
fundidos y causan tremenda preocupación los comentarios procedentes de la
Consejería de Hacienda respecto a la retención temporal de la paga extraordinaria
de junio a los funcionarios.
Esa calidad
media baja es debido a la inyección económica del BCE que, durante estos días,
se ha publicado en los medios de comunicación bajo el nombre de ayuda,
inyección económica, intervención, rescate, etc. La penuria económica que
acompaña a España, como resultado de la crisis y de la mala gestión de los
Gobiernos socialistas de Rodríguez Zapatero, hace que las agencias de
calificación se pongan las botas. Lo mismo da que sea Moody´s, Fitch o Standard&Poor’s.
¡Pobre España! ¡Quién la ha visto y quién la ve! No hay duda que es el
resultado del socialismo irracional, manirroto, descalificador e irresponsable.
Moody`s ha
calificado a Castilla y León a un simple escalón del bono basura porque
actualmente es la comunidad autónoma que menos crece, más empresas pierde a
diario, menos puestos de trabajo genera.
Si a ello añadimos el fuerte descontrol de sus Universidades, pues entonces ni
les cuento. Y por si alguien tenía
dudas, la citada agencia de calificación incide en que esa se ha llevado a cabo
después de que el pasado miércoles rebajara en tres escalones la evaluación de
la deuda española.
La carga de
la deuda es una consecuencia directa del reciente rescate. Acceder a los
mercados financieros es una agonía para España. Hablamos de debilidad, desconfianza.
Ni más ni menos que lo que acabamos de decir más arriba: estamos a un pasito
del bono basura en varias comunidades autónomas. Es muy complicado salir a los
mercados con la desconfianza que generó Rodríguez Zapatero, las mentiras
continuadas durante la crisis, sus políticas de despilfarro y las deficientes
medidas que está adoptando el actual Gobierno en muchos casos y en muchos
ámbitos.
No es ningún
plato de gusto comprobar que España pasa de 'A3' a 'BAA3' y cayendo; es
decir, con una perspectiva negativa, a
lo que hay que añadir la pérdida continuada de credibilidad exterior, interior
y a todos los niveles, mas si a ello añadimos las barbaridades 'predicadas' por
Joaquín Almunia, respecto a que hay que cerrar bancos en España, entonces el
daño se multiplica considerablemente. Nunca podíamos imaginar que un comisario
europeo (español para más señas) tirara piedras a su tejado cuando más daño
puede hacer. Sea por resentimiento, sea por torpeza, el caso es que el
daño ya está hecho.
Por cierto,
si el PP no reacciona ante esas manifestaciones ex temporales y desafortunadas es
por el desconcierto que le acompaña: Almunia no puede permanecer ni un momento
más como comisario europeo. La decisión que adopte el PP en los próximos días
va a ser la 'prueba del algodón' para que Rajoy y su Gobierno den la talla o se
bajen los pantalones, a la vez que se ponen mirando a Cuenca.
Cuando
Europa se había 'tragado' el pufo de Zapatero y Elenita Salgado sobre el 6% de
déficit, empiezan a salir facturas escondidas desde hace años en comunidades y
ayuntamientos y se comprueba que las comunidades autónomas gastaban sin razón y
sin piedad. El caso es que ese 6% no era tal y sí un 8% largo. Pero que nadie
se sorprenda por lo que ‘asomará’ en las próximas semanas. El Gobierno está
sobre la pista y por eso han sentado tan mal las declaraciones del comisario Almunia. Bankia
puede quedarse en anécdota. Al tiempo.