. Esta fuerte declaración la hizo
preparándose para la cumbre de la Tierra Río +20 que tendrá lugar e Rio de
Janeiro, Brasil.
Esta declaración no puede ser tomada a la ligera por tres
razones, uno, por quién lo dice, dos, por lo que dice y tercero por que es
alarmantemente evidente.
Cuando una declaración de este tipo –global- es hecha
siempre es bueno corroborarla en lo particular. Algo así como un método
inductivo.
México está pasando por una situación que marcará
profundamente nuestro destino como nación y al parecer, pocos lo han notado. Por
un lado, en cuanto a la política se refiere, México está a punto de elegir a su
presidente o presidenta pero al parecer, el panorama con el que se iniciaron
las campañas han cambiado mucho.
Josefina, quien apareció al principio como la única que
podría hacer frente al paso fuerte de Peña Nieto ahora está relegada a un
penoso tercer lugar tan distante del puntero como del buen ánimo del presidente
Calderón quien ha comenzado a apoyarla no por simpatía si no por el temor de
ver a López Obrador llegar a los Pinos.
Por otro lado, López Obrador, quien comenzó entre serias
dudas y mucho escepticismo por parte de sus seguidores –incluso adversarios-
ahora se presenta como un muy serio competidor por la silla presidencial. Tan
sólo ayer, la casa encuestadora Berumen y Asociados reveló que AMLO y EPN están
en un empate técnico lo cual ha puesto eufóricos a sus seguidores y nerviosos a
sus contrincantes.
Peña Nieto, por su parte, sigue siendo el puntero pero no le
ha sido fácil estar en esa posición. Mientras que al inicio de las campañas
tenía la imagen del más querido, ahora es el único candidato que ha suscitado
un movimiento en contra de su persona y de su partido. Lo curioso es que ha
sabido economizar esos ataques y hacer valer el sentimiento de solidaridad que
tenemos los mexicanos para con los atacados, los sufridos y en resumen, los
pobrecitos.
Quadri, por su parte, tuvo un comienzo súbito y pese a que
en el primer debate tuvo una participación estratégica ahora pareciera que está
resignado a defender su 2% de los votos. Con sus críticas y posturas nos deja
en claro el significado de la frase “no tengo nada que perder”
Alguno/alguna de estos 4, será quien nos dirija y
represente, pero sea quien sea tendrá que resolver el problema de las tres
crisis que menciona Lagarde y que cito al inicio.
En lo económico: México tiene una deuda que asciende al 140%
de su PIB lo cual acerca a nuestra economía a los peligrosos niveles de algunos
países europeos, esto, a pesar de que la OCDE ha dicho que México es el quinto
país con menor tasa de desempleo. ¿Será? Desde mi trinchera el desempleo se ve
más grande, quizá por que lo veo más de cerca que las personas que hacen estas
encuestas...