Ocho años, casi el registro de una década histórica de oscuros tejemanejes socio-políticos, dieron para mucho. Los españoles más proclives a un estúpido revanchismo siendo crédulos cuando no incultos para dejar que les rescribieran la Historia de memorias históricas como cebos de distracción, decidieron en las urnas que el socialismo destructivo de un zafio gobernante como Zapatero dirigiera nuestros destinos hacia un abismo institucional y económico sin precedentes. La jugada de la malignidad que se iniciaba un 11 de Marzo de 2004 no era maestra pero sí provista de una ruindad que daba por descontada la facilidad de manipulación social que trajo unas generaciones adictas a la frivolidad, a la vida fácil y al enconamiento de la lucha de clases que, siendo obsoleta reivindicación, se convirtió en oportunista excusa para vaciar las arcas con favoritismos y prebendas sectarios. Ahora no nos resentimos, no, agonizamos.




