. Así es imposible apostar por una
economía de producción cuya base sustentante sea la cualificación de la
ciudadanía. Ahora que habíamos empezado a entender la FP adaptada a la empresa,
nos encontramos con que quien tiene que ‘dar la cara’ al progreso — como son el
Gobierno central y los autonómicos — no solo no la dan sino que se ponen de
culo a la realidad y al futuro. ¡Qué incomprensión y qué injusticia están
cometiendo los políticos con la educación! No hay duda que se merecen
‘gorrazos’, muchos ‘gorrazos’, o lo que ustedes prefieran pensar al respecto.
Se
va a atender a bastantes menos personas que en el ejercicio anterior.
Igualmente observamos reducción de presupuesto –casi llega a los siete millones
de euros– en la partida para los instrumentos de acreditación y reconocimiento
de las competencias profesionales. A ello hay que añadir que va a haber tres
millones y medio menos en la partida para el desarrollo del Sistema Nacional de
Cualificaciones y de la Formación Profesional. Pero hay más, muchas reducciones
más, como la correspondiente a la Red de Calidad. Donde no verán ningún recorte
elevado es en las dietas de la clase política ni en sus implicaciones para
obtener más de un sueldo.
A
muchos nos preocupa tanto lo de Bankia como el brutal recorte en la formación
profesional. Si en Bankia y en otras entidades solo ha asomado la punta del
iceberg, con los recortes en FP se demuestra que el Ministerio de Educación no
tiene ningún compromiso con la misma y ni siquiera con el sistema educativo; no
hay más que observar el tono de mofa del actual ministro cada vez que se le
pregunta por la ‘tijera’ que ha roto la educación y descosido el propio
sistema.
El
Ministerio de Educación no quiere saber nada de la formación del profesorado.
Allá se las entiendan las comunidades autónomas. Lo cierto es que esas
comprueban que el MEC les ha transferido un 98% menos para la citada formación.
No se va a poder invertir este año en fomentar y potenciar la FP en la modalidad
a distancia ni en la educación a lo largo de toda la vida ni en los proyectos
de adaptación de la FP con la empresa. De nuevo huyen de lo correcto que es la
FP alemana en su versión más moderna.
No
es que no haya sensibilidad con la Educación, más bien parece que es un tema
menor. No hay duda que se resentirán la innovación, la investigación, la
iniciativa y muchos títulos de FP ni siquiera podrán implantarse; es decir, más
de trescientos ciclos formativos no verán la luz. ¿Y pretenden sacarnos así de la
crisis que los mismos políticos han creado? ¿Acaso piensan que la ciudadanía
tiene confianza en un sistema corrupto
como el español? No ha salido lo que tiene que salir que, dicho sea de paso, es
más grave que lo que ya conocemos. Apunten a la banca grande, Andalucía y al
Constitucional.