Se dice que todo comenzó dentro de las instalaciones de la Universidad Iberoamericana, cuando un mal llamado “puñado” de jóvenes, demostró públicamente su desprecio al candidato priista Enrique Peña, posteriormente este ya ni tan “puñado” de jóvenes organizó un cerco humano alrededor de las instalaciones de grupo Televisa para solicitar que la información desprendida de las campañas electorales y sus principales actores –así, sin comillas-, le fuera brindada al pueblo de manera parcial, no manipulada y mucho menos tendenciosa –Televisa, en algún momento de la precampaña de Enrique, demostró de manera obvia su compromiso con el candidato del revolucionario institucional-



