Dan escalofríos comprobar los índices de bajeza que puede alcanzar el hombre por lo ‘políticamente correcto’. Es el mundo al revés. Resulta que un médico de la capital balear de Palma, ha sido juzgado y condenado por haber conseguido que un feto creciera y se desarrollara en el vientre de su madre hasta salir a la vida. Por muy difícil que resulte entender la motivación que ha influido en el juez para dictar una sentencia condenatoria por haber colaborado a la salvación de un nuevo ser, el hecho se ha producido y esto le va a costar al doctor responsable de la pifia casi medio millón de euros entre manutención de la criatura y reparación de daños morales de la madre.



