.wordpress.com/">Un amigo, periodista, que gusta
mucho de tomar fotos, me envía una de sus instantáneas. “En los
concursos de fotografía esto entraría en una categoría que creo son los
"flashazos", (…) imágenes tomadas al aire, de repente, sin
montaje.... me dices si te inspira un post” (sic); me reta desde el cuerpo del
mensaje al que adjunta la fotografía.
Abro el fichero y no puedo reprimir
una sonrisa. Una mujer ha sido vencida por el sueño. Su cuerpo se adapta
milagrosamente a la silla que la sumió en el hastío. Sobre su cabeza, como si
velara el sueño ajeno, un cartel suplica hablar en voz baja.
Aún no sé si lo que provoca mi risa
es el cuadro captado por la indiscreción de mi amigo, o el imaginar su rostro pícaro,
con dos líneas hilarantes en lugar de ojos, justo en el momento en que aprieta
el obturador de su pequeña cámara digital.