Dolor divertido?

Hace miles de años en la antigua Roma, el pueblo disfrutaba viendo como los gladiadores, morían a manos de otros combatientes o ante las fauces de animales salvajes. Más tarde llegó la edad media y con ella las quemas públicas de brujas donde el pueblo exaltado alababa la “purificación” de esas mujeres que habían cometido el error de saber demasiado.

 

. Más tarde llegó la edad media y con ella las quemas públicas de brujas donde el pueblo exaltado alababa la “purificación” de esas mujeres que habían cometido el error de saber demasiado.

Siempre la gente ha disfrutado al ver el dolor ajeno como podemos comprobar, y algunos dirán: “ eso fueron salvajadas del pasado “. Pero, es que acaso ahora la gente no se divierte viendo a un animal, como podría ser el toro, siendo torturado hasta su muerte?

Aquí es cuando, si nos consideramos una sociedad avanzada, debemos hacernos una pregunta: ¿Como es que arrastramos un lastre del pasado que, en lugar de hacernos avanzar, nos impide nuestro progreso psicológico?

Observemos otro ejemplo: Imaginemos un accidente en el cual la policía ha cercado el área donde ha ocurrido para poder hacer frente a la situación. La gente se acumulará alrededor de la zona mirando la desagradable escena y dudo mucho que algún ciudadano se acerque a los agentes a prestarles su ayuda. Todos los “espectadores “del hecho permanecerán inmóviles “disfrutando” al ver lo ocurrido pues si no fuese así, se irían del lugar ya que como mucho, lo que pueden lograr es entorpecer la labor de la policía o en caso de ser un accidente no letal la de los sanitarios que acudan allí.

Con todo lo anterior quiero decir que hemos forjado una sociedad que disfruta con lo grotesco, un mundo que aun acepta como bueno las torturas de animales, unos ciudadanos que no colaboran ayudando en las atrocidades pero si las observan, atentos, empapándose de ellas.

Y no solo en la realidad, si no que en el cine y en la televisión, las películas más vistas son las calificadas como “gore” o  “violentas”, dejando en un segundo puesto los demás géneros no violentos.

Llegados aquí solo hemos de hacernos una pregunta más: Debemos dejar que el dolor siga siendo una diversión? O trabajar por cambiar este concepto de la mente de las personas mediante una concienciación social de las mismas? Pues solo con un esfuerzo común podremos quitar la atracción por el sufrimiento ajeno, lo cual, nos hará dar un gran paso hacia adelante en el progreso de las personas y de la sociedad.

UNETE



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