Guía para Indecisos... (en Durango)

 

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En mi opinión (y de muchos que verdaderamente estamos preocupados por lo que suceda en el futuro de nuestro país, como usted, lector lectora), como ha venido sucediendo en las últimas elecciones locales y federales desde 2006 y, propiamente dicho, después de la reforma electoral de 2007, lo que vemos, escuchamos y leemos en los medios masivos de comunicación: prensa, radio, televisión y las encuestas electorales, es una estrategia mediática de convencimiento (a la manera de Joseph Goebbels y del régimen Nazi de Adolfo Hitler) del PRI y el PAN, sobre todo, y de los dueños de los medios masivos de comunicación, que controlan y direccionan el gasto público que se usa selectiva, diferenciada y estratégicamente en función de la zalamería, arrumaco, condescendencia y sumisión de periodistas, columnistas y comentaristas de dichos medios hacia el poder.

 

Este tipo de campañas se utilizan precisamente para desalentar el voto ciudadano de los indecisos y así dejar el camino abierto para quienes forman parte del voto duro o estructuras partidistas. Actualmente, cuando el PRI tiene, dicen, “al menos peor” de los candidatos a la presidencia de la República (hecho que no sucedió en 2000 y 2006, con Labastida y Madrazo, respectivamente), la estrategia cobra aún más sentido.

 

Pero, ¿Ello es privativo solo del PRI o del PAN? Claro que no es así. No podemos ser ingenuos en este sentido.

 

Sin embargo, actualmente, ésta actividad es realizada predominantemente por quienes pretenden continuar, perpetuarse, permanecer o regresar al poder. Por ello los presupuestos de “Comunicación Social”, las áreas de “Propaganda” son las más codiciadas. De ahí que veamos porcentajes groseros de hasta 70% del presupuesto público destinadas a promover las acciones de gobierno y no en actividades que realmente ayudarían a la comunidad o mejorar los servicios públicos. El despilfarro y costo de oportunidad es impresionante. Ningún político en su sano juicio lo haría con dinero de su propiedad, eso es clarísimo; por tanto, utiliza el dinero de los impuestos de todos los mexicanos (y duranguenses), en nuestro caso. No es gratuito que la frase “gobernar a periodicazos y sonrisas” sea una verdad permanente.

 

Entonces, no tenemos otra alternativa que soportar todos los días que los políticos aparezcan en las primeras planas, en las notas principales y en los espacios que abren y cierran los noticieros de televisión o de radio, lo mismo para inaugurar un evento deportivo, entregar despensas, abrazar a una viejecita, saludar a una persona con capacidades diferentes, con una pala iniciando una obra, con un sombrero rodeado de indígenas o campesinos, o declarando estupideces o simplemente suplicando por ayuda porque con los recursos que tiene no le alcanzan para cubrir las necesidades de escuelas, agua potable o paliar la sequía que nos carcome el sector agrícola. (Y permita el cobro de cuotas en escuelas públicas a padres de familia y regale uniformes….por ejemplo).

 

Eso sí, el político debe tener plasmada en el rostro una mueca firme y permanente de sonrisa aunque con ello desproporcione todas sus características y gesticulaciones naturales. Aunque se vea titubeante, falso y acartonado. Es decir, debe aparecer como el Dios todopoderosos que permite que con sus capacidades y habilidades el país, el estado, el  municipio manifieste gratitud permanente por su indispensable labor. (Gracias, señor Presidente. Gracias, señor Gobernador. Gracias, señor Alcalde. Gracias, señor Diputado…..  les recuerdo que no vivimos en la edad media ni estamos en tiempos de la Colonia!!!!).

 

Por ejemplo, ahora mismo el PAN trata de convencernos de que lo realizado durante los últimos 12 años es bueno y es mejor que lo que logró el PRI los anteriores 70 años, obviamente, cuestionando al partido tricolor en temas como corrupción, tiranía, dictadura, control de medios, libre expresión, crisis económicas…… El PRI, por su parte, tratando de recuperar la presidencia, nos hace ver las estupideces que han hecho los panistas durante dos sexenios. Hacen énfasis en la violencia, el desempleo, la corrupción y de ahí no salimos… Lo bueno de estas acusaciones es que ambos partidos (PRI – PAN) se destruyen mostrando sus carencias y sus errores (debemos celebrarlo y apuntarlo!!!). Mientras tanto, las izquierdas, tratan de hacer valer el ánimo de cambio verdadero que requiere el país con un candidato que en la elección pasada fue víctima de los ataques que hoy se centran en Peña Nieto, y que, a la postre, desnudaron una creciente intervención de intereses poderosos contra las principales necesidades del país en términos de reformas económicas, políticas y sociales.

 

Esto no significa que el mejor candidato sea López Obrador. De hecho, no existe nada perfecto y, lo único que tenemos que hacer es elegir el mal menor ó, dicho de otra forma, debemos elegir a quien nos garantice, por su trayectoria, por sus logros, por su personalidad, por su congruencia, al político que sí nos certifique que removerá la cloaca y pondrá límite a los obstáculos que hoy mismo distorsionan nuestra actividad económica, política y social.

 

Mi intención es que precisamente logremos razonar nuestra situación particular. Lo que debemos hacer valer como ciudadanos es que los políticos nos permitan desarrollarnos eficientemente como sociedad y que no nos indiquen y señalen permanentemente que la prosperidad y desarrollo del país, del estado o del municipio es gracias a ellos.

 

Lo que está en juego en las próximas elecciones es serio. Al margen de la definición política: sea izquierda, derecha, centro; lo que necesitamos son hechos reales: menos monopolios públicos y privados, menos control de los medios de comunicación (libre expresión), menos despilfarro, menos corrupción, más derechos de minorías, mejor educación, menos políticos (diputados, senadores, …), equidad en el pago de impuestos, disminuir la informalidad, mejorar los servicios de salud… No queremos pactos groseros y permanentes con líderes sindicales a cambio de votos y mucho menos compromisos con empresarios inescrupulosos a cambio de obra pública o concesiones. No queremos privilegios en la exención de impuestos y tampoco que nos gobiernen con el crucifijo en la mano traicionando al estado Laico y a los liberales del siglo XIX que dieron forma a nuestro país en la Reforma. Necesitamos políticos con esa caladura y no que en nombre de Juárez actúen simuladamente.

 

Tal vez esto implica luchar contra poderes facticos como los son sindicatos, medios de comunicación y empresarios con intereses poderosísimos. La iglesia católica incluida. Estos poderes paralelos al gobierno han coexistido compartiendo los presupuestos con el poder en turno y convalidando corrupción. (Véanse los casos más recientes: Coahuila, CFE, Walmart, el desvío de recursos a PEMEX, al SNTE….) Si no los podemos terminar, al menos debemos ver la intención por luchar contra ellos, por contenerlos y no solo en discursos.

 

En este sentido, la democracia dicta que la decisión de las mayorías debe ser respetada, alentada y en función de ello la dirección del poder debe responder en consecuencia. No obstante: ¿Qué pasa con las minorías? ¿Qué pasa con los diferentes? ¿Qué pasa con los pocos escrupulosos que no confían en el gobierno y que lo cuestionan? ¿Cómo nos podemos defender?

 

Por ello, de los tres candidatos que actualmente tenemos: ¿Quién garantiza este viraje? ¿Quién tiene el valor de cuestionar el Satu Quo o Estado Actual ineficiente e inequitativo?

 

Pondérelo con base al accionar de los partidos políticos localmente, con base en los resultados de los políticos de su comunidad y, por supuesto, en función de la trayectoria de cada uno de los candidatos a la presidencia de la república. No se deje llevar solo por lo que dicen, griten, pregonan y dictan los medios de comunicación y las encuestas que pronostican un ganador que, por cierto, es imposible que no cambien la tendencia del votante promedio una vez iniciadas las campañas. La forma en la que los partidos han utilizado las encuestas durante las últimas campañas ha demostrado que es errónea y que no necesariamente están bien hechas sino utilizadas “convenientemente”. Recuerde Mérida, Veracruz, Puebla, Oaxaca, Sinaloa, Durango,…  Para ser más claros: ni el Barcelona ni el Real Madrid pueden mantenerse en la cima permanentemente. Eso es imposible.

 

Además ¿No es emocionante ver que un débil le gane a uno (en teoría) superior? El Chelsea y el Bayern nos demostraron hace unas semanas que la humildad, la consistencia, la eficiencia y el trabajo en equipo valen más que la pose y el dinero.

 

Lo pongo más sencillo: si usted en su refrigerador tiene en su bandeja de víveres una bolsa con tomates, y entre ellos, hay algunos maduros y otros podridos, y resulta que va a realizar sus compras, si usted es un consumidor racional y cuida su alimentación, ¿Qué hace antes de vaciar los tomates frescos que acaba de adquirir?  Así de simple.

 

Si usted está en el estatus ciudadano de los indecisos, si en usted prevalece el hartazgo, aburrimiento, saturación de propaganda política y por ello duda seriamente en acudir a las urnas o es de los que dicen: “…para qué voy a votar si va a ganar Peña Nieto y su gaviota…”, deténgase y reflexione. Pondere sus votos.

 

En las próximas elecciones: ¿Quién garantiza el viraje que requiere el país? ¿Quién tiene el valor de cuestionar el Satu Quo o Estado Actual ineficiente e inequitativo?

 

¿No es emocionante ver que un débil le gane a uno (en teoría) superior? El Chelsea y el Bayern nos demostraron en días pasados que la humildad, la consistencia, la eficiencia y el trabajo en equipo valen más que la pose y el dinero.

 

Leonardo Alvarez

@leon_alvarez

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