. Y es que Andalucía vuelve a encabezar una lista negra, la
de la comunidad con mayor porcentaje de abandono escolar. La mayoría de
los jóvenes abandona los estudios tras acabar la educación secundaria
obligatoria y muchos de ellos ni siquiera logran obtener este título de
educación básica, incapaces de superar unos estudios por los que no
existe ninguna motivación.
¿Por
qué hemos llegado a esta situación? No es pregunta de una sola
respuesta. Estamos ante un problema grave y complejo. Hace quince años estábamos ante una
sociedad juvenil materialista con aspiraciones de éxito inmediato que veía
más rentable trabajar y llenarse los bolsillos que seguir estudiando. Hoy, entre las
principales causas del abandono de los estudios destaca, además, el fracaso
escolar. Lógicamente si un alumno fracasa queda desanimado para seguir
estudiando. Por otra parte, es determinante la falta de una mayor formación y
compromiso por parte de los padres. A todo ello se añade la poca formación del
profesorado en técnicas y habilidades sociales para orientar, motivar e incentivar a los alumnos.
Ante
todo ello, ¿está tomando el Gobierno las políticas adecuadas? El
viceconsejero de educación de la Junta de Andalucía, Sebastián Cano Fernández, apuesta por medidas orientadas a que el
alumno obtenga las competencias básicas tales como las matemáticas, el
inglés o la comprensión lectora.
Sin
embargo, lo cierto es que es necesario un movimiento de renovación
pedagógica y social de la enseñanza andaluza. Para Natalia Coves,
portavoz en educación de CC.OO. Andalucía, hay que dejar de lado el igualitarismo en
la enseñanza pues una escuela pública universalizada no puede tener
éxito en el marco de una sociedad, como la andaluza, donde crecen las
desigualdades. La portavoz de educación de CC.OO., apuesta por una
enseñanza individualizada y una detención precoz de posibles problemas y
necesidades.
Sin
embargo, asegura que no es que el Gobierno haya paralizado estas medidas
por los recortes y la crisis económica, sino que la educación parece ser un tema
olvidado desde hace mucho tiempo.
Por
todo ello nos encontramos ante una generación perdida condenada a
sufrir lo peor de un 42% de paro juvenil. Se trata de un problema
fundamental que en los tiempos que corren deberá esperar a que recuperemos el crecimiento
económico o se reduzca el paro. Lo cierto es que el futuro de los pueblos
dependerá de lo que se haga en las aulas. Sin duda es una asignatura que no admite suspensos