Red de publicación y opinión profesional
Política · Economía · Sociedad · Cultura · Ciencia · Tecnología ·
Últimas etiquetas:   Poesía   ·   Pandemia   ·   Vacunas   ·   Coronavirus   ·   Colombia   ·   Internet   ·   Estados Unidos   ·   Delincuencia   ·   Crisis Económica   ·   Criptomonedas



Perros


Inicio > Ciudadanía
12/05/2012


1371 Visitas



Cuando entregaron la nota al locutor, poco antes de salir al aire, este no pudo reprimir la risa. Leyó en voz alta: “Se ha extraviado perro pequeño. Padece de una enfermedad congénita que le impide beber líquidos normalmente. Sufre de fuertes dolores abdominales, y requiere de atención y cuidados especiales. Favor de quien lo encuentre entregarlo a B. en (…). Será recompensado.” A la nota la acompañaban dos fotos de un pequeño perro de ojos saltones y rostro distorsionado por el close up. Sin parar de reír, el vil locutor dijo: “Para que esa mujer quiere al perro, lo mejor es matarlo y punto!” Nadie en el estudio le respondió.


………………………………….

En el parque cercano a la casa vive un perro. Es de raza doberman, aunque esto solo se adivina por el rostro y el color. En verdad, el pobre perro padece de alguna enfermedad que le ha hecho perder su atlética postura: sus patas son demasiado delgadas, no soportan el peso de su torso (corpulento a pesar de todo) y se doblan en extrañas posturas hacia fuera. Camina lentamente, cojeando, con mirada de noble cansancio. Asombra que, aun cuando vive en el parque, luce bien cuidado. Un alma caritativa le pone todos los días un plato de agua y comida, y le prepara, en tiempos de lluvia, una improvisada casa de cartones y nailon debajo de uno de los bancos.

El perro se ha adaptado perfectamente a su morada. No le importa el escándalo de los niños que retozan a la salida de la escuela, ni el romance trasnochado de parejas. Nadie parece percatarse del can y Él parece agradecerlo.

Ayer pasé por el parque y no vi al perro. Algo en mi dolió.

…………………………………..

Nadie sabe a ciencia cierta de qué raza es Valentina. Tiene cuerpo y hocico de salchicha (incluido sus hábitos coprófagos), pero está cubierta con abundante y suave pelaje. La barriga la tiene cubierta de manchas, como reminiscencias de un pasado dálmata. Su carácter es el de un perro sato.

Se puede decir que Valentina vive para jugar, corre por la casa de un lado a otro, mordisqueando un pequeño pomo de pastillas, o saltándole por encima al gato que, de tanto estrés, no parece ni su sombra. Incluso cuando se le regaña por la indisciplinada costumbre de orinarse en la sala, se acerca arrastrando la cabeza por el piso y alzando el trasero, presto a recibir el golpe que ya no llevará la fuerza de un regaño, porque la risa lo ha debilitado.

Pero hay dos cosas que Valentina disfruta más que nada: salir a jugar a la calle y retozar con el agua que a borbotones brota de una manguera.

Valentina es una perra feliz. Se le nota cuando duerme con las patas hacia arriba, como despreocupada del mundo que le rodea, ajena al destino de los otros dos perros de esta historia.

 





Etiquetas:   Santiago de Cuba   ·   Crónica   ·   Perros

Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

0 comentarios  Deja tu comentario




Los más leídos de los últimos 5 días

Comienza
a leer


Un espacio que invita a la actualidad e información
 

Publica tus artículos


Queremos ser tus consejeros y tu casa editorial

Una comunidad de expertos


Rodéate de los mejores y comienza a influir
 

Ayudamos a tu negocio


El lugar y el momento adecuado donde debes estar
Secciones
20688 publicaciones
5139 usuarios
Columnas destacadas
Los más leídos
Mapa web
Categorías
Política
Economía
Sociedad
Cultura
Ciencia
Tecnología
Conócenos
Quiénes somos
Cómo publicar en Reeditor
Contacto
Síguenos


reeditor.com © 2014  ·  Todos los derechos reservados  ·  Términos y condiciones  ·  Políticas de privacidad  ·  Diseño web sitelicon.com  ·  Únete ahora