Cuando entregaron la nota al locutor, poco antes de salir al aire, este no pudo reprimir la risa. Leyó en voz alta: “Se ha extraviado perro pequeño. Padece de una enfermedad congénita que le impide beber líquidos normalmente. Sufre de fuertes dolores abdominales, y requiere de atención y cuidados especiales. Favor de quien lo encuentre entregarlo a B. en (…). Será recompensado.” A la nota la acompañaban dos fotos de un pequeño perro de ojos saltones y rostro distorsionado por el close up. Sin parar de reír, el vil locutor dijo: “Para que esa mujer quiere al perro, lo mejor es matarlo y punto!” Nadie en el estudio le respondió.



