Play off



En la pantalla del televisor se ve un hombre flaco y alto, con el torso desnudo pintorreteado con llamativos dibujos que le cubren hasta la cabeza totalmente calva. El periodista lo interroga y así sabemos que es mago y se hace acompañar de su asistente.

 


“Quería hacer el número del traga candela, pero no puedo entre tanta gente”, se lamenta, aunque de inmediato asegura: “Pero sigo acá apoyando al equipo” y sonríe con unos dientes blanquísimos que ocupan toda la pantalla.

A su espalda apenas se vislumbra una muestra de la multitud que abarrota el estadio “Victoria de Girón” de Matanzas; un bosquejo tímido de las más de 22 mil almas reunidas en un solo rugido para el primer juego de play off de la final Occidental de la pelota cubana.

Cuando las cámaras vuelven al terreno, el mago de seguro regresa a su lugar. Por suerte no hará el número del traga-candela (no me imagino tan arriesgado acto rodeado de miles de personas que se funden en un solo sudor); pero la misma garganta por donde tragaría el fuego, se unirá a otras miles para gritar por los suyos.

No es cuestión de asombro. ¡Ya comenzaron los play off!