Imaginemos un país en el que la mitad de la población no fuese capaz de citar el nombre de un solo escritor ni el de un cantante. No creo que se pueda encontrar esa falta de cultura en ninguna nación desarrollada. Igual de grave debería parecernos que la mitad de un país no sea capaz de citar el nombre de ningún científico, salvo que consideremos que la ciencia no forma parte de la cultura o que la cultura científica no tiene el mismo valor que la humanística.




