. Prueba de ello, si es
que hacía falta alguna, es la reciente "reflexión" publicada en
Granma, en la que anuncia "ríos de sangre" para Venezuela, si el
"gobierno bolivariano" perdiera el poder.
Como estamos a cinco
meses de las elecciones presidenciales, es obvia la referencia a los resultados
electorales. Obvia pero no explícita, porque Castro atribuye el supuesto de
pérdida del poder a un derrocamiento promovido por Estados Unidos. Curioso, así
mismo, que el sátrapa admita la posibilidad de que "el Presidente no logre
superar la enfermedad".
Lo que Castro
astutamente quiere comunicar, es que si el régimen bolivarista dejara de
imperar en Venezuela, sea por derrota comicial, sea por falta absoluta del
hegemón, sea por la lucha de poderes que se libraría en sus entrañas, en
nuestro país ocurriría una matanza de proporciones bíblicas. El "aviso"
tiene por destinatario formal al señor Obama, pero esa es la maroma para
enviarlo a su verdadero destino, nosotros los venezolanos.
La amenaza fidelista,
además de constituir una escandalosa intromisión pública en los asuntos
internos de Venezuela --lo que en la práctica no aplica porque esos asuntos
están en sus manos privadas desde hace más de 13 años--, lo que busca es
reiterar una matriz política de la propaganda roja: sin Chávez vendría el caos,
la violencia, la anarquía... por ende es preferible que se quede...
Claro, esta vez con
el añadido particular de que ello podría ser imposible por causa de la
"variable oncológica", y entonces Fidel enfatiza cual Maquiavelo
tropical que lo más importante sería la permanencia del "gobierno
bolivariano", es decir uno presidido o no por el señor Chávez.
Y es que en eso andan
los hermanos Castro Ruz, qué hacer y qué decir para adelantarse a los
acontecimientos, evitar que puedan perder el control que tienen sobre el
petro-estado venezolano, intervenir para ello en el proceso electoral, en los
cuarteles, en el ambiente de opinión, en lo que sea con tal de prolongar el
continuismo de un régimen confiable en Venezuela.
Y nada más eficaz
para eso, de seguro piensan, que el anuncio de violencia masiva y sanguinaria.
No es fácil emparejar semejante y despreciativa irresponsabilidad. Sobre todo
porque para ellos, los Castro Ruz y sus camarillas vene-cubanas, Venezuela sólo
tiene una importancia utilitaria y jamás intrínseca: hay que expoliarla cueste
lo que cueste a los venezolanos, incluyendo, si fuera menester, ríos de
sangre...
Que por lo demás, eso
es lo que hemos tenido y tenemos a diario con el régimen bolivarista, ¿o es que
los 20 mil asesinados al año no reflejan la tragedia de la dolorosa destrucción
de la nación? Pero no satisfecho con eso, Fidel Castro quiere seguir dominando
a Venezuela a través del "gobierno bolivariano", con o sin el actual
mandatario. ¿Dejaremos que se salga con la suya?