“no hay mayor defensa que un buen ataque” – dicen y sí, muchas veces y de manera muy inconsciente es nuestra manera de protegernos ante las críticas, ante lo que no nos gusta de nosotros y atribuimos a los demás. Es una manera de defenderse para reducir las consecuencias estresantes que nos produce una amenaza. En definitiva; cuando nos sentimos atacados, vulnerados o afectados por una situación “dolorosa” solemos responder con otro ataque. Este ataque (defensa) toma diferentes formas y tiene como objetivo mantener nuestro equilibrio interno.




