65.- Reflexión al Brindis. Autor: El predicador económico
.- Reflexión al Brindis. Autor: El predicador económico
Generalmente es un momento de satisfacción que se da en
una reunión y asea de familia, amigos o de trabajo. También incluye la ciencia,
literatura o religión.Se brinda por algo o por alguien, un suceso de éxito, de
tristeza, de recuerdo o bien el festejo por cumpleaños, santo o cualquier
pretexto para provocar una reunión de amigos hasta de generaciones escolares de
todo nivel.Mayormente es un momento de satisfacción que alguien más
hace por nosotros. Los reconocidos brindan poco sobre ellos mismos, pero no
falta quien sea el portavoz de la noticia, la alegría de levantar la copa de
decir palabras finas de adulación sana a la persona reconocida a quien van
dirigidas.Se brinda de manera colectiva también, ya sea por un
evento que obtuvo un equipo de deporte o trabajo. La reunión se prevé para ese
fin. Llegar al brindis con sonrisas, alegría, reconocimiento y vivas por todos
lados.Brindar por obras buenas, logros realizados, tareas
colectivas en bien de muchos esta en cada quien. No se requiere de promoción o
reconocimiento de los demás. Uno puede brindar por uno mismo y tal vez no
compartir con nadie algo muy personal. Nada tiene que ver que no haya
participación colectiva, aunque la reacción normal es compartir con los de
confianza los eventos relevantes logrados.Hay brindis muy serios también, se brinda por naciones,
acuerdos, pactos entre países cuando estos logran fines sanos y comunes en bien
de sus habitantes. Aunque sea obligación de los gobernantes hacerlo, no está
por demás juntar las copas de vino, ron, champagne o refresco para decir
palabras estimulantes a otros por lo logrado en las tareas propuestas.No podemos dejar de reconocer que hay también tristeza en
estos momentos donde debe reinar la alegría. Recuerdos gratos e ingratos se
vienen a la memoria por múltiples razones. La muerte de un familiar muy
querido, un amigo que ya no está o simplemente la lejanía de seres queridos
como la familia. No es necesaria la desgracia personal para sentir nostalgia
que humedece los ojos hasta con el recuerdo de que los hijos ya dejaron de
pequeños.Uno de los brindis más comunes para nosotros es por la
madre. Hay un poema muy bello sobre este brindis de este ser querido que ya no está
con nosotros. Es uno de esos poemas que llegan al corazón cuando de declaman
con sentimiento genuino, con ademanes suaves y voz sentida. Poema que vende el
sentir mayor de la mayoría de los corazones sensibles, que hacen llorar al más
serio. Usualmente se hace con dedicatoria personal pues la expresión de amor
por las madres es muy generalizada. Mucho más que la del padre con sus
excepciones.Para muchos es solo un pretexto para beber y en el
brindis continuo caer en la discusión estéril, pobre, provocadora que desemboca
en contiendas que llegan al borde de exponer la vida misma por razones muy
superficiales. Hay que brindar y hacerlo en orden, equilibrio con temple, a su
tiempo y hora. Prepararse bien para el momento de levantar la copa y ganarse
las miradas de todos con humildad.