. Históricamente demostrado. Se nutren de los más a los que esquilman pretendiendo manipular a la
masa para conseguir intereses propios. Ellos son los menos, los caraduras de
esta ruina generalizada a la que nos abocaron con un conchabamiento vergonzante
y estafador, pero subsisten a base de ruido y de llamamientos al desorden
social.
Mejor para todos sería que fueran desfilando, algunos de los precursores de
estos intentos de asonadas populistas, camino del juzgado con imputaciones ante
la evidencia delictiva a la que nos han acostumbrado.
Está
claro que las medidas de recorte presupuestario son absolutamente impopulares;
ello demuestra que el Partido Popular no pretende gobernar con demagógicas
justificaciones, sino intervenir en una
situación de urgencia que deviene de la nefasta gestión gubernamental del
gobierno de Zapatero; el contador de nubes más impune sobre la faz de la Tierra, siendo el colosal
responsable del desaguisado económico que padecemos. Otra cuestión es la inconsecuente decisión de Rajoy premiando moralmente y condecorando a Zapatero que parece irse exonerado de toda culpa a conferenciar por el mundo sobre los milagros de sus "exitosas" recetas económicas. Repugnante.
El
socialismo en la oposición se muestra igual de majadero que cuando gobernaba, y
esa autosuficiencia chulesca se deriva de la impunidad con que han destrozado
un país para disimular como si no hubiera pasado nada y responsabilizar de la
debacle a quienes intentan subsanarla. Difícil labor cuando los causantes de la
crisis brutal son además los que pretenden obstaculizar las medidas que
procuran evitar una caída económica abismal.
Hace mucho tiempo ya que se les ve el plumero
a estos aprovechados del latrocinio disfrazado de causas sociales. No les
importa porque junto a la honradez perdieron la dignidad de la vergüenza siendo escandalosos
exhibicionistas de sus impudicias morales. Semejante desfachatez indica una ingenuidad
rayana en la estupidez pues de las mentiras que esgrimen para chupar del bote
pierden la noción de la realidad y terminan atragantándose con esas gárgaras ideológicas
que en realidad sólo son regurgitaciones parasitarias para seguir viviendo del
cuento. Un cuento que ha costado muy caro a los españoles con unas corruptelas
indecentes en tanto se arruinaba el país, denunciando regalos de trajes como la
peor de las villanías mientras mangaban a saco el PIB de España con las arcas
bien pertrechadas de subvenciones, pretextos de movidas históricas y
condonaciones de deudas acompañadas de opíparos ingresos multimillonarios.
La
estúpida ingenuidad de estos forajidos con reivindicaciones victimistas estriba
en la indecencia más visceral, pero eso importa poco, como el sentido del
ridículo, cuando ven peligrar la sopa boba con la que se ha enriquecido mucho
sinvergüenza de puño en alto. Con el gobierno socialista se trajinaron lo que
les apeteció entre unos y otros. Una estafa legal con delincuentes al frente
del Estado.
Afortunadamente,
la berrea de ahora es vergonzante para la mayoría que los soporta, consciente
de que son los ladrones que pretenden camuflar sus botines manipulando a la
ciudadanía con la manida excusa del recorte social. No cuela. Los abnegados idiotas
que pretenden advertir sobre el desastre contra el estado del bienestar, son
los causantes de la situación que padecemos y no engañan más que a parásitos de
la misma condición.http://www.libremercado.com/2012-04-29/los-sindicatos-de-izquierdas-se-echan-a-la-calle-con-el-psoe-contra-el-pp-1276457128/
La
cara es un espejo del alma, efectivamente. Ayuda mucho que la apariencia física
de los engañadores refleje el fondo envenenado del que surgen los estentóreos
alaridos de protesta. Cada vez son menos los que manifiestan la calaña del
engaño, porque el ciudadano sabe silenciosamente a quién debe estas ruinas:
justo a los que menos derecho tienen a protestar y sí a ser sospechosos de numerosas irregularidades que esconden tras los chillidos coactivos de la justicia social.¿Para cuándo auditorías que pongan a cada uno en su sitio... carcelario?