... los dos grandes protagonistas, Barcelona y Real Madrid, los candidatos a disputar la final de la Champions en Alemania el próximo mes de mayo, quedaron por el camino. Porque a sus estrellas les faltó esa suerte indispensable a la hora del tiro penal.
El Chelsea y el Bayern, dos equipos inferiores en su fútbol con respecto a los dos protagonistas españoles, llegan a la final colocando cerradas ultradefensas, con una maraña de piernas frente a la poseción del balón y el toque del Barcelona. Como ante él temible y pujante ataque del Madrid.
Está claro que los infalibles no existen, porque sencillamente son humanos. Los grandes jugadores son de carne y hueso, capaces de hacer maravillas con el balón en sus pies. Pero cuando es el momento del lanzamiento de un tiro penal, son 4 factores principales que él ejecutante tiene que vencer... Él golero, él horizontal y los dos verticales. Porque los palos también juegan. Por lo que se transforma en suerte y verdad, por más laureles que el jugador estrella pueda tener. Y ésto es desde siempre y viene sucediendo desde que se inventó el fútbol. Solamente basta con recordar que Pelé, Maradona, Beckham, Baggio, Baresi, Platini, Zico, Sócrates, Shevchenko, Fórlan, Messi, Ronaldo, Ronaldiño, Cristiano, Kaka, por recordar solamente algunos de los mejores jugadores del mundo que fueron capaces de ganar el Balón de Oro, la Bota de Oro y han sido goleadores de las mejores Ligas, pero que a la hora de lanzar un penal, lo han malogrado.No por eso se los tiene que condenar, porque todos ellos han demostrado su calidad y grandeza, levantando la cabeza y derrochando destreza y calidad, en todas las canchas del mundo. Lamentablemente ciertos periodistas deportivos, pretenden destrozar con sus comentarios a las formidables figuras y con eso ganar protagonismo... al igual que algunos medios de prensa escrita sensacionalista, que con grandes titulares fatalistas, hacen leña del árbol caído, porque saben que con eso venden. Pero el más popular de los deportes, puede más que todo eso... las grandes figuras como Messi y Cristiano, los dos actuales mejores del mundo, tienen su revancha a la vuelta de la esquina. Entonces los titulares sensacionalistas cambiarán como por arte de magia. ENRIQUE ALALUF