El silencio de Rajoy y Zapatero



Rajoy no se quiere quemar con Eta. Esa es la sensación generalizada ante el incomprensible silencio del líder del PP, y probable futuro presidente de España, sobre las actas que revelan todo el proceso negociador del Gobierno con los terroristas. Sorprende que se hayan conocido ahora, tres años después de la detención de Thierry, el número uno de la banda, imposible creer que no haya habido ninguna filtración en todo este tiempo que no haya sido convenientemente neutralizada por el Gobierno. Pero a Rajoy le llega ahora, a dos meses de las municipales, a un año de las generales, y el líder calla, echa a sus secuaces a la caza del ministro de Interior, ahora que Zapatero está acabado y hay que poner fin a las aspiraciones de Rubalcaba.

. Esa es la sensación generalizada ante el incomprensible silencio del líder del PP, y probable futuro presidente de España, sobre las actas que revelan todo el proceso negociador del Gobierno con los terroristas. Sorprende que se hayan conocido ahora, tres años después de la detención de Thierry, el número uno de la banda, imposible creer que no haya habido ninguna filtración en todo este tiempo que no haya sido convenientemente neutralizada por el Gobierno. Pero a Rajoy le llega ahora, a dos meses de las municipales, a un año de las generales, y el líder calla, echa a sus secuaces a la caza del ministro de Interior, ahora que Zapatero está acabado y hay que poner fin a las aspiraciones de Rubalcaba.

Posiblemente en el PP tengan la sensación de que en la anterior legislatura se centraron demasiado en Eta, sin ningún resultado electoral, ni siquiera tras la negociación rota con el atentado de la T4.

La sociedad ya no percibe a Eta como una amenaza, lo ve como algo debilitado. Y así lo demuestran las encuestas del CIS, que la principal preocupación de los españoles es el paro y crisis económica, luego los políticos, pero Eta ya no está presente en el electorado.

Mantener los pilares y los principios del Estado de Derecho ya no es una prioridad, lo es la economía, lo es ganar las elecciones. Los banqueros se imponen al sentir mayoritario y señalan a Zapatero que se debe quedar. Ante el mayor escándalo de los últimos años el PP apunta a Rubalcaba, como si el presidente del Gobierno no fuera responsable de la traición a la democracia.

Zapatero debe dar la cara, en vez de escurrir el bulto como algunos acostrumbran cuando se superan ciertos límites. Así podría quedar a la altura de un hombre de Estado, pasar a la historia como un político honesto. Resulta totalmente legítimo que cualquier gobierno quiera acabar con Eta, pero por las vías de la democracia, nunca al margen de la ley, poniendo a la justicia y a la policía a su servicio. El tiempo dirá quién miente en esta historia. Los terroristas son asesinos y extorsionadores, no sabemos si embusteros. El Gobierno ha perdido la escasa credibilidad que le quedaba.






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