Su nombre es Matani Shakya y cuando recién cumplía tres años de edad dejó de ser una niña para convertirse temporalmente en una diosa llamada Taleju. Como en una macabra lotería espiritual, donde ceremonias antiguas y quién sabe qué otras cosas, determinan el futuro de cualquier persona, la niña ganó divinidad momentánea; pero el precio a pagar hace del premio un verdadero castigo.




