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Este Aspecto Gráfico de vital importancia para
el Grafoanálisis tiene en cuenta la altura de las letras así como la dilatación y anchura. Se estudian datos
tales como el tamaño, la sobriedad, si la letra es hinchada o es contenida; si
el lanzada o si es sobrealzada, rebajada, creciente o gladiolada.
Una escritura Grande no necesariamente
es Alta, o Ancha. La escritura grande es el resultado de la conciencia del
propio valer y de la propia fuerza; del optimismo, el orgullo y la dignidad de
la situación social y la seguridad en sí mismo. Pero si el tamaño es excesivo
hemos de hablar de exaltación y vanidad, de soberbia y altanería; de necesidad
de producir efecto en los demás.
La escritura Alta es aquella cuya altura
es desproporcionada en relación con la anchura de la letra. Es típica de
personas acostumbradas al éxito social y a la popularidad.
La escritura es Apretada cuando las
letras se estrechan y apretujan entre sí, como si quisieran ocupar el menor
sitio posible; esta forma de escribir está delatando una opresión de
sentimientos y tendencias, la persona carece de libertad para expansionar las
emociones. Suele ser la forma de escribir de las personas desconfiadas que
adoptan una posición prudente, que no quieren exponerse.
También indica una tendencia a la concentración
en sí mismo, a la soledad y a la reflexión.
La parte superior de las letras se llama
“hampas” y la inferior “jambas” (g, f, j, b, d, p…); cuando existe un
alargamiento desproporcionado de hampas y jambas se interpreta como
“sentimiento de insatisfacción permanente”. La persona siente fuertes ansias de
renovación, de cambio, de experimentar nuevas sensaciones.
La escritura Gladiolada es aquella que
va perdiendo altura a medida que avanza hacía el final; la última letra de esa
palabra es mucho más pequeña que sus anteriores.
La persona que así escribe tiene un predominio
del pensamiento lógico y reflexivo sobre el pensamiento mágico. Busca lo
evidente, lo que puede ser demostrado, las causas que determinan los efectos.
Es astuta y sagaz y detesta la fuerza y la violencia.
Otro Aspecto Gráfico importante a la hora de
analizar un manuscrito es la Forma
de las letras. La Forma designa la tendencia inconsciente de cada individuo a
representar en la formas gráficas su ideal, lo que quisiera ser o, el “disfraz”
que utiliza para hacer frente a las necesidades sociales.
La escritura Caligráfica es propia de
personas que no se adaptan con libertad y espontaneidad a las leyes de la
naturaleza y que mantienen una libido bloqueada. Muestran falta de dinamismo y
originalidad. Así mismo, carencia de creatividad y un fuerte automatismo en los
hábitos. Hermetismo.
La escritura puede ser redondeada, con
forma circular; o angulosa, con rasgos triangulares. La primera
corresponde a una actitud adaptativa, fácil y espontánea a situaciones sociales
y al ambiente en general; representa a la persona sociable. Pero también nos
indica que estamos ante una persona incapaz para la lucha y para las empresas
de iniciativa, con lentitud de ideación y de reacción.
No así la escritura Angulosa que demuestra un
carácter individualista con fuerte necesidad de independencia y con tendencias
reivindicadoras. La persona que así escribe muestra firmeza y decisión en el
modo de pensar y actuar. También, si nos fijamos en el sentido negativo, es
alguien incapaz de relajarse, testarudo, áspero e intransigente.
Un sub-aspecto de la Forma a tener en cuenta es
el Coligamiento, es decir, la
manera en cómo se unen unas letras con otras en una misma palabra. El
Coligamiento revela los modos de adaptación, la actitud adaptativa de la
persona y si ésta se corresponde con su verdadera manera de ser íntima.
Así, un coligamiento Filiforme (como un
hilo que se desenrolla) estaría informándonos de que esa persona es diplomática
y hábil. Pero esa habilidad, en un ambiente gráfico negativo, se extendería al
ámbito de la responsabilidad mostrando entonces una actitud de “habilidad para
escurrir el bulto”.