Aspectos Gráficos de un manuscrito. El Orden (Parte II)

 

. El papel sería el mundo, el ambiente; el texto la persona en ese ambiente o entorno.

En la primera parte, ya dejamos constancia sobre la disposición, organización, limpieza y distribución, en reglas generales y de manera somera.

Aquí seguiremos tratando uno de los Aspectos importantes en el Grafismo: el Orden. Y para eso es imprescindible hablar de los márgenes.

Si se comienza a escribir demasiado arriba, sin apenas dejar espacio hasta el borde del papel, seguramente estaremos dirigiendo nuestro escrito a un amigo o a alguien de confianza con quién no es necesario reflejar los “buenos modos” y reglas sociales. De no ser así, estaríamos demostrando falta de cortesía elemental, un contacto social defectuoso, vulgaridad y falta de respeto. Excesiva familiaridad.

Quién dispone los márgenes como si de un libro se tratara, encuadrando el texto al papel, puede indicar un deseo de originalidad, un gusto por distinguirse pero también un expreso deseo de mantener a distancia a los demás. Está manifestando una tendencia a la introversión, una necesidad de repliegue hacía sí mismo.

El margen izquierdo estrecho habla de timidez, prudencia, pero también de avaricia, ausencia de espontaneidad y tendencia a “barrer para dentro”.

Asimismo podría estar manifestando la necesidad, por parte del individuo, de aferrarse al pasado.

Ese mismo margen formado de manera irregular (con entradas y salidas en el texto) delata una afectividad versátil, a una persona sensible emocionalmente y capaz de actitudes contradictorias. Falta de orden y disciplina e inadaptación. Ambivalencia.

Si el margen izquierdo es muy ancho, queda mucho espacio blanco hasta el borde, estamos ante una persona extrovertida y despreocupada; aquel que, con facilidad, abandonará sus obligaciones y deberes. Alguien con ausencia de prejuicios.

Así como el margen superior habla de nuestra relación con la sociedad, el inferior lo hace sobre la relación con nosotros mismos y el izquierdo con el pasado; el derecho evidencia la relación con nuestro “caminar en la vida”, nuestra actitud proactiva y el futuro, lo desconocido.

Un margen derecho muy estrecho, que casi rebasa el borde de la página, delataría a aquel que quiere “comerse el mundo”, pero de manera agresiva; es decir, forzando la realidad para ajustarla a sus propios deseos. Falta de tacto y modales en la relación con los demás. Impulsividad.

Por otro lado y siguiendo con el Orden en el Grafismo, es importante también, tener en cuenta los espacios en el cuerpo del texto, el contenido. El espaciamiento entre líneas es expresivo del interés del sujeto por los asuntos sociales. El espaciamiento entre palabras corresponde al interés por los contactos personales. El deseo de acercamiento, en ambos casos, se corresponde con la proximidad de las líneas y las palabras.

Los espacios son silencios, momentos de reflexión. Pero si esa reflexión es tortuosa los espacios se convierten en gritos de socorro, como sucede en el caso de lo que llamamos “chimeneas”. Esos rastros de espacios en blanco que quedan a lo largo de un texto entre las palabras, formando una especie de chimenea a lo largo de todo el escrito, verticalmente. Evidencia angustia, ansiedad.

 

UNETE



Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

  • linkedin facebook twitter
  • ©reeditor.com
  • Todos los derechos reservados
  • Avisos Legales