“Good Fellas” es sin duda una de las mejores películas del director Martin Scorssese, protagonizada por Robert De Niro, Joe Pesci y Ray Liotta el argumento nos narra la historia de varios personajes inmiscuidos en el mundo de la mafia Italoamericana a mediados del siglo veinte en el corazón de la gran manzana. No vamos a hablar aquí del duelo de actuaciones que libraron los hombres ya mencionados que si se los comió el personaje de Joe Pesci, que si el carisma de Ray Liotta, que si la narración de la mujer es un altibajo que pone en riesgo la fluidez del montaje…lo que importa en este modesto análisis es el american way of life que subyace entre las líneas del argumento. El personaje de Henry es hijo de una familia “irlandesosiciliana” de clase obrera, sus posibilidades son más limitadas que sus ambiciones, Henry sueña con el éxito en donde la educación es un camino demasiado largo, Henry se adentra en un mundo donde no importa mucho como se obtiene el triunfo, importa ser lo suficientemente “wise guy” (astuto) para obtenerlo. La figura amenazante, impulsiva, agresiva, sexual, “de riesgo” del hombre latino (da igual si es italiano, puertorriqueño, mexicano, etcétera) tan sutilmente edificada por la maquinaria hollywoodense a través de los años (parecieran siglos) es aquí exacerbada con la construcción de la masculinidad y la sangrienta lucha por el control de los personajes en turno. Donde convertirte en un “wise guy” implica convertirte en un sangre fría, donde las piezas del rompecabezas ya están unidas antes de que abran la cajita, donde el filtro que construye la imagen de la estructura “mafiosicilioamericana” lo generan las mismas relaciones entre viejos y jóvenes, donde il capo de tutti capi no se permite sentir para tomar las decisiones.



