Escuché al coordinador general de Izquierda Unida pronunciar una serie de barbaridades sobre el Rey. Lo cierto es que, acostumbrado a los exabruptos y desvaríos con los que nos suele obsequiar este señor, no me causaron extrañeza ni asombro. El vocabulario de Cayo Lara cuando se refiere a la monarquía, a la Casa Real, o al propio jefe del Estado, suele tener siempre la misma sintonía, tanto en letra como en música. No obstante está en su derecho en manifestar sus consideraciones y opinión sobre el Rey y la monarquía, aunque para ello emplee torpes expresiones de gran pobreza dialéctica y léxica.



