Para nadie es un secreto que la década de los 80 constituyó la época de oro para Cuba post-revolucionaria, no solo por la estabilidad política y social en medio de la conflagración ideológica que supuso La Guerra Fría, sino también, desde un punto de vista económico. Las directrices políticas tras los años convulsos en lo ideológico y estructural de los 60's y los 70's, venían a consolidarse de a poco. Las bonanzas del sistema comunitario comunista proveían a la Isla de alrededor del 80 % de su intercambio comercial, lo que básicamente nos hizo depender del mismo.




