Homúnculo

La primera vez que se utilizó este término fue de boca de Paracelso, el alquimista, nacido en 1493, que intentando encontrar la “Piedra Filosofal” creó una criatura que llamó Homúnculo, dado su parecido con un pequeño hombre. Era un ser formado de materia inanimada de 30 centímetros de altura y absolutamente desproporcionado.

 

. Era un ser formado de materia inanimada de 30 centímetros de altura y absolutamente desproporcionado.
Según el diccionario de la lengua española el homúnculo es un ser de características humanas, generalmente deforme y creado artificialmente.

A lo largo de la historia ha habido varias “recetas” para crear este ser pero todas coinciden en uno de los ingredientes, relacionado éste con una parte del hombre: sangre, pelo o esperma humano.

Actualmente el término se usa para describir sistemas que se cree funcionan gracias a los “hombrecillos” de su interior. El homúnculo sigue siendo una de las principales teorías para explicar el origen de la conciencia. Esta teoría afirma que la conciencia es un proceso del cerebro cuyo cometido es ser “tú”.

Nuestra corteza cerebral se dedica  a procesar la información procedente de diversas partes del cuerpo. Cada porción del córtex está especializada y asociada a una parte del cuerpo.

El homúnculo ha sido utilizado para representar gráficamente esa parte de la corteza cerebral y su relación con el resto del cuerpo.  Se logra así dibujar 2 homúnculos (uno para la mitad derecha y otro para la mitad izquierda) estirados a lo largo de la zona y desproporcionados; de manera que es posible comprender algunos aspectos del funcionamiento de nuestro cerebro.

La deformidad viene dada porque la sensibilidad en las áreas del córtex dedicadas a cada parte de cuerpo no son proporcionales al tamaño que realmente tiene esa parte ú órgano. Están dibujados en función de la mayor o  menor necesidad de control o percepción por parte del cerebro sobre esos órganos o partes del cuerpo.

De manera que la cabeza, las manos, los pies y los genitales de ese homúnculo son mucho más grandes que el resto, ya que, las regiones del córtex dedicadas a sentir o percibir y a controlar el rostro (sobre todo los labios y la lengua), las manos, los genitales o los píes es también mayor.

Percibimos el dolor de manera e intensidad diferente según se trate de una parte u otra del cuerpo; así, sentiremos más dolor al hacernos un corte en un dedo que si lo sufrimos en una pierna. Y sentiremos con mayor agudeza cualquier lesión en la cara o en los labios que en la espalda. Nuestra sensibilidad es mayor en esas zonas.

De ahí la representación tan desproporcionada del homúnculo al expresar el control, sensibilidad y percepción del córtex sobre nuestro cuerpo. Nuestro mapa corporal.

Los homúnculos aparecen en la literatura de hace muchos siglos, al igual que en televisión y cine. Por ejemplo, en la segunda parte de “Fausto”, Goethe hace que el mago cree un homúnculo quién tendrá largas conversaciones con Mefistófeles.

La película “Species” de 1995 se inspira en la leyenda del homúnculo.

Así mismo, en la película “La novia de Frankenstein”, se enseña unos seres diminutos humanoides  conservados en tarros, tales como una sirena, un diablo, un obispo o una reina.

También, varios videojuegos presentan multitud de homúnculos.

UNETE



Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

  • linkedin facebook twitter
  • ©reeditor.com
  • Todos los derechos reservados
  • Avisos Legales