¿Cuál es tu Utopía?

Sin duda esta obra es una protesta por las circunstancias que conturbaban a Inglaterra en la época de Enrique VIII.  En contraposición a esa manera de vivir (el estado bajo el imperio de un hombre cruel y vicioso que se había caso varias veces y hecho morir en el cadalso a dos de sus esposas, situaciones de hambre y tiranía insoportables). 

 

.  En contraposición a esa manera de vivir (el estado bajo el imperio de un hombre cruel y vicioso que se había caso varias veces y hecho morir en el cadalso a dos de sus esposas, situaciones de hambre y tiranía insoportables). 

En este libro Moro presenta la imagen de un estado ideal y perfecto. Aunque la obra se escribió en latín, todos los nombres están en griego, desde el título "Utopía", que quiere decir "No hay tal lugar".  Está dividida en dos partes: la primera en forma de diálogo en el que se refiere como conoció el autor en Amberes al portugués Rafael Hythlodeo.  Rafael quiere decir ángel y Hythlodeo quiere decir contador de ilusiones.  Su amigo Pedro Elpidio le presenta a Rafael quien había ido con Américo Vespucio al nuevo mundo y al regresar, solo, en una frágil embarcación, había tropezado con una isla llamada UTOPIA.  En este largo diálogo Moro cuenta a Hythlodeo los vicios y errores que entonces sufría Inglaterra, enfatizando su censura a la pena de muerte que era aplicada incluso al autor de un hurto de poca monta; la excesiva renta de la tierra, la escasez y carencia de las materias primas, sobre todo del dinero, que casi imposibilitaba el trabajo de los artesanos, el alto precio de la vida, el libertinaje y la codicia.  Hace una serie de disgresiones de tipo personal y da las razones por las que no quiere estar al servicio del rey, pues teme verse obligado a defender aquellas cosas que merecen su desaprobación.  En el segundo libro pone en labios de Hythlodeo la descripción de la famosa isla de Utopía.  El gobierno ahí es puramente representativo.

Esto también es una alusión al gobierno de Enrique VIII, cuyas soluciones eran famosas por la rapidez con que las tomaba, ya se tratara de la vida de un hombre o de la guerra.  El trabajo es obligatorio para todos siendo la jornada laboral de seis horas cada uno, separados estos por un amplio margen de descanso.  Existe un sistema equitativo de producción y distribución de los productos elaborados, de manera que nadie ambiciona nada, por que si es cierto que no hay cosas lujosas, de lo indispensable hay en abundancia.  Está abolido el dinero, basándose la vida económica en el intercambio de productos.

El oro y la plata, considerados en otros países como metales de gran valor, en Utopía no tienen tal significación, por el contrario, son despreciados y utilizados en la fabricación de bacinicas para los usos más sórdidos.  Los alimentos se sirven en comedores comunales donde los ancianos ocupan los lugares preferentes y los enfermos están cuidadosamente atendidos en amplios edificios.  Si algún enfermo tiene un mal incurable, por el cual padece sufrimientos y dolores, los sacerdotes y magistrados lo exhortan a la muerte, que para los utópicos no constituye motivo de llanto, sino de alegría pues cuando el fin de la vida es justo, es mayor la felicidad ultraterrena.

La virtud es para ellos vivir según la naturaleza.  Hythlodeo describe a los utópicos como hombres aficionados al estudio y a las letras.  Cuenta cómo él mismo les instruyó en la lengua griega.

La capital de Utopía se llama Amaurota lugar brumoso con el que evidentemente se alude a Londres.  El río que pasa por Amaurota se llama Anydros, sin agua, y alude al Támesis.  En Utopía, el estado tiene la obligación de extender por todas parte el bienestar y la abundancia.  Ha de amar al pueblo y hacerse amar de sus subordinados.  El estado debe entregar sin medida ni pretexto:  paz, educación, religión, comidas, bebidas, vestidos, artes, oficios, agua para la agricultura y bálsamo para las heridas.

Nuestra realidad en México no se encuentra lejos de este título, no hay tal lugar. 

No lo dudes y lee este magnífico libro donde todo es un sueño que deberíamos aplicar personalmente para poder ser mejores con los demás.

UNETE



Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

  • linkedin facebook twitter
  • ©reeditor.com
  • Todos los derechos reservados
  • Avisos Legales