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El final del mencionado debate no pudo ser más desolador y frustrante cuando un paciente de la tercera edad, procedente del departamento del Meta y afiliado a Caprecom EPS del régimen subsidiado, relató y demostró a los presentes cómo llevaba varios días intentando sin éxito acceder a los servicios de salud en diferentes sitios de la capital del país donde había sido remitido desde Villavicencio.Entre las razones que manifestó este peregrino de la salud colombiana para no poder recibir los servicios requeridos estuvieron las siguientes: que la EPS no tenía contratos vigentes con los hospitales donde había sido enviado, las farmacias de la red de EPS manifestaron no poder entregarle los medicamentos prescritos porque la EPS no les había cancelado la plata que les debía y que la cirugía de ortopedia que requería de manera urgente desde hace varios meses no se le podía realizar porque no podía ser programada por no haber convenio vigente con los especialistas por parte de la EPS.El caso de este paciente es solo un ejemplo más de los miles y miles de casos que evidencian que en Colombia tener un carné que demuestre que una persona está afiliada al sistema de salud, ya sea en el régimen contributivo o en el subsidiado, no es sinónimo de atención en salud ni garantía que los servicios requeridos finalmente vayan a ser prestados a los pacientes que los demandan. Y lo que es más grave aún,…¡que ni siquiera esa garantía existe para los pacientes de la tercera edad!En ese orden de ideas, seguir hablando que el país ha mejorado su sistema de salud sobre la base de la cobertura de aseguramiento que se ha alcanzado hasta el momento, no resulta ser consecuente con la realidad del día a día que se registra en los diferentes medios de comunicación en todo el territorio nacional y que muestra que estar afiliado a una EPS en Colombia no implica automáticamente que se le respete a ese afiliado el acceso expedito a los servicios a los que tiene derecho por la Constitución y también por estar asegurado por una entidad que funge como su protectora de salud.Por todo lo anterior es que resulta un verdadero contrasentido que aunque en Colombia en estos momentos cerca de 20 millones de personas están afiliadas a aseguradoras que están siendo intervenidas, liquidadas o bajo medidas cautelares como la vigilancia especial, justamente se decida confiarle a dichas entidades y a las restantes la regulación y conformación de las Redes Integradas de Servicios de Salud, de acuerdo con el Proyecto de Decreto que desde el mismo Ministerio de Salud y Protección se ha elaborado, en reglamentación de la Ley 1438 de 2011.Es por eso que la comunidad colombiana debe estar alerta para que no se convierta en norma una medida tan absurda que además de no respetar el espíritu original de la Ley antes citada, desconoce la actual realidad del sistema de salud y muy especialmente el fracaso de ese mal llamado esquema de aseguramiento.Ulahy Beltrán Lópezubeltran@hotmail.comtwitter: @ulahybelpez “¡Medida absurda!”(Publicado en http://www.elheraldo.co/ y en EL HERALDO, el lunes 02/abril/2012)(http://www.elheraldo.co/opinion/columnistas/medida-absurda-62439)ubeltran@hotmail.comtwitter: @ulahybelpezhttps://www.facebook.com/#!/group.php?gid=9287882468: NOTAS DE ACTUALIDAD EN EL SECTOR SALUDwww.tu.tv/usuario/ulahybeltranhttp://ulahybeltranlopez.blogspot.com/http://paper.li/ulahybelpez/1311100896