Lo que tanto advirtieron muchos y lo que tanto se negó a ver el gobierno, no falta mucho para que hoy se haga presente. Esto es el ajuste fiscal, producto de un enorme agujero en las cuentas de gobierno que fue causado por un nivel de gasto público insostenible y un proceso inflacionario que ha ido carcomiendo los ingresos fiscales a lo largo de los años. ¿Cuál es la consecuencia directa de este ajuste? un sinceramiento de precios atrasados, en otras palabras, aumentos en las tarifas de los servicios públicos de hasta tres dígitos como consecuencia de la quita de subsidios. Con esto no solo caemos a la realidad con un duro aterrizaje mediante, sino también se hace evidente el fracaso de este mal llamado modelo.



