El viernes de Semana Santa es noticia en Cuba



 

n expresa la nota de prensa, esta decisión parte de una solicitud directa de Su Santidad Benedicto XVI, durante la entrevista sostenida con el presidente cubano, Raúl Castro, en la que manifestó su deseo de que se tomara esta medida para las “conmemoraciones religiosas que tienen lugar por la pasión y muerte de Jesús de Nazaret”.

De lo anterior me enteré, como casi siempre ocurre en cuestiones similares, mucho antes de leer la nota, cuando alguno de mis colegas de trabajo llegó con la novedad: “¿escucharon lo del viernes que viene?”; frase que pudiera haber significado cualquier cosa, pero que de inmediato adquiere su verdadera dimensión cuando explica el por qué de la pregunta.

Rápidamente la noticia se hizo eco y rebotó por todas las áreas de mi centro laboral convirtiéndose (y tomo prestado el lenguaje twittero) en trending topic de las conversaciones matutinas. Por allá alguien daba loas al Papa, mientras más acá uno decía jocoso que si viniera otro Papa tendríamos más feriados.

Este gesto del gobierno cubano me recuerda el que diera lugar al restablecimiento de los feriados del 25 de diciembre, para la celebración de Navidad, luego de la visita del hoy beato Juan Pablo II, en 1998. Hasta entonces la Navidad para muchos cubanos no era más que una fecha bonita en las películas norteamericanas, mientras que los cristianos la celebraban luego de una jornada normal de trabajo (si no decidían ellos mismos asignarse “el feriado”).

Esta decisión quizás sea la primera evidencia de los resultados del encuentro de alto nivel sostenido por el Sumo Pontífice y el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros cubano. Es de suponer que con el pasar de los días otros hechos demuestren otras de las aristas abordadas en esas conversaciones, aunque ya algunos periodistas han comentado sobre algunas de estas.

Ahora tocará el turno a las repercusiones en la prensa internacional; la lluvia de titulares más o menos tendenciosos y las lecturas entre líneas. Mientras eso ocurra, los cubanos ya estarán planificando qué hacer durante esta nueva jornada de descanso que, por ahora de modo excepcional, se suma a su calendario particular.